Tiempo sin lluvia y la pulcritud narrativa

Tengo debilidad por las nuevas editoriales. Al menos, como poco, curiosidad. Ni como librera ni como lectora tengo tiempo ni capacidad para abarcar todos los libros que se mueven en el panorama literario. Por eso, como todos, recurro en primer lugar al corrillo de libreros que nos echamos una mano cuando es necesario o cuando algún libro nos ha ilusionado especialmente. También están ahí esos lectores por los que siento cierta conexión anclada en gustos comunes.

Pero ahí está también el truco de la primera vez a la hora de seleccionar un libro. La primera vez literaria. Es clave estar al tanto del nacimiento de nuevas editoriales porque el primer título publicado suele marcar con afilada punta la línea editorial y porque suelen ser libros muy interesantes en los que  se confía por su calidad —¿quién empezaría publicando un libro de dudosa calidad?–.

Es una regla que también tiene en su campo de aplicación las obras traducidas. En general —aunque aquí entran en juego cuestiones como los derechos de edición en otras lenguas—, la primera obra publicada de un autor en otro idioma es en especial potente o interesante.

Esta ley no escrita no so se cumple siempre, pero suele ser un buen indicador.

Chai, editora argentina recién aterrizada en España

En el caso de Chai Editora, no podemos hablar en sentido estricto de nueva editorial. Acaba de aterrizar en nuestro lado del charco pero en Argentina llevan funcionando desde 2019, ha publicado dieciséis títulos y está centrada en narrativa contemporánea traducida. Sus fundadores son Soledad Urquía y Santiago La Rosa y cuenta con el apoyo, por ejemplo, de Federico Falcó, Finalista de la edición de 2021 del premio Herralde con Los llanos. Es una editorial que tiene una estética visual muy marcada —hay que permitirme que tenga vicios estéticos— y que da mucha importancia a la parte gráfica, representada por las fotografías de portada y con una sección exclusiva en su web dedicada a sus fotógrafos.

El primer título que han publicado en España no es el primero que publicaron en Argentina y creo que ahí radica una apuesta que les ha funcionado muy bien con anterioridad. Se trata de Tiempo sin lluvia, obra del escritor galés Cynan Jones con traducción de Esther Cross.

Cynan Jones nació en la costa oeste de Gales en 1975. Es el autor de cinco novelas publicadas en más de veinte países y ha sido finalista de varios premios internacionales, además de ganar el Wales Book of the Year Fiction Prize, a Betty Trask Award, the Jerwood Fiction Uncovered Award y the BBC National Short Story Award.

Tiempo sin lluvia, una narración precisa pero impactante

Tal vez la mejor definición que hace de su propia obra –y aquí podría ahorrarme la reseña completa— es decir que busca provocar reacciones sin ser abiertamente impactante. La novela Tiempo de lluvia se ajusta como un guante a esa definición: es un texto que en una primera lectura no parece gran cosa, no impacta, pero como agua de lluvia golpeando una roca deja un poso que, cuando se asienta, nos evidencia que las reflexiones que se intercalan entre sus líneas abarcan un pequeño universo muy arraigado en las emociones humanas.

(podéis escuchar un fragmento de la novela si pincháis en la siguiente imagen)

Tiempo sin lluvia nos cuenta la historia de Gareth, un granjero galés que una mañana seca y calurosa sale en busca de una vaca preñada que se ha escapado del establo. En esta búsqueda que transcurre a lo largo de un día y que es de nuevo una libre versión de ese aciago día en Ulises, obra magna de James Joyce, se nos va desvelando la compleja vida familiar que forman con él su esposa y sus dos hijos.

Nos lleva además a un momento vital en el que hay amor entre ellos pero también hay muchas verdades no dichas en voz alta, hay rencores y miedos y se conectan las emociones con un paisaje de prados y pantanos inusualmente secos por la sequía, con unos cambios de paradigmas donde la agricultura y la ganadería se transforman y dejan de ser un medio de subsistencia para dar paso a la explotación turística de los suelos y la construcción.

Balanceos temporales para completar un cuadro familiar

Tiempo sin lluvia es un texto además muy interesante en la forma narrativa: está escrito con frases muy cortas y simples, reunidas a su vez en párrafos muy cortos y estos a su vez en mini capítulos. El lenguaje tiene que ser por tanto muy conciso, tiene que escoger el autor muy bien cada palabra para poder transmitir un abanico enorme de emociones que van de la angustia, al amor o al miedo.

(en la siguiente imagen, una microreseña para Días de cine)

Es una novela breve que además juega con el espacio temporal porque nos obliga a adelantarnos unos días respecto al momento actual o a retroceder desde unos minutos a años para encontrar la perspectiva de todos los protagonistas y ayudarnos a comprender el todo.

Tiempo sin lluvia es uno de esos libros donde el lector toma consciencia de que, debajo de lo simple que pueda parecer un texto, como sucede a veces con los relatos de Jon Bilbao o con las novelas del noruego Jon Fosse, hay un increíble trabajo de contención y de control en lo narrativo. Eso, en un momento editorial en que muchas novelas parecen necesitar de un buen trabajo de corte y confección, es una maravilla que no se debe dejar escapar.

  • Título: Tiempo sin lluvia
  • Autor: Cynan Jones (Traducción de Esther Cross)
  • Editorial: Chai Editora (más información del libro aquí )
  • 145 páginas. 15,90 Euros (formato papel)

Piérdete en el archivo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.