Monster Show. Una historia cultural del horror

En este espacio de reflexión literaria que es mi casa, voy a hacer una confesión que cae fuera del mundo del libro. Yo antes veía muchísimas películas de terror. Veía, en pasado, porque no convivía con una persona a la que esas películas afectan de forma correcta: le producen terror. Así que ahora veo muchas menos —siempre en la intimidad que da el visionado solitario— pero, por otra parte, mi atención se centra más las películas clásicas del género. He ahí una conexión fuerte y la razón por la que me sumergí con ansia en Monster Show, una historia cultural del horror, de David J. Skal, editado por Es Pop ediciones con traducción de su editor Oscar Palmer.

Monster Show es un libro fascinante porque, como bien menciona Joe Dante, director entre otras de la mítica Gremlins —película que, por cierto, nos vendieron en su momento como infantil y es una película de horror en toda regla— cuando éramos pequeños quienes disfrutábamos del cine o la literatura del horror nos sentíamos seres solitarios e incomprendidos, despreciados desde las alturas del canon. Pero cuando empezaron a surgir publicaciones y revistas específicas sobre el cine de horror nos dimos cuenta de que éramos una comunidad.

David J. Skal: una vida dedicada al horror 

David J. Skal
David J. Skal

David J. Skal (1952, Ohio, Estados Unidos) ha dedicado toda su vida al estudio del horror como manifestación cultural y, en concreto, se ha especializado en las películas de género fantástico y de terror. Su fascinación con los monstruos llegó en el apogeo de la crisis de los misiles cubanos de 1962, cuando monstruos como Drácula, Frankenstein y el Hombre Lobo proporcionaron una “manta de seguridad nuclear” para toda una generación. De hecho, su primer ensayo, también publicado en España a través de la editorial Es Pop fue Hollywood Gótico: un estudio de todas las adaptaciones al audiovisual del Drácula de Bram Stoker y cómo se ha ido adaptando el arquetipo del vampiro a lo largo de los años en la cultura popular.

Al margen de su dilatada carrera como periodista y asesor, fue también escritor de ficción en sus primeros años universitarios y autor de tres novelas bien recibidas: Scavengers (1980), Cuando éramos buenos (1981) y Anticuerpos (1987). Siguieron muchos otros libros, como Dark Carnival: The Secret World of  Tod Browning, (1995, con Elias Savada) o la edición crítica Norton de Drácula de Bram Stoker (1996, coeditada con Nina Auerbach), entre otros. 

Monster Show: el imaginario social del horror 

En 1993 publicó el que sería su Segundo libro de no ficción, el que tenemos hoy entre manos: Monster Show. En el libro lo que nos ofrece es un estudio de las películas de terror, pero no de forma aislada sino enmarcándolas en las diferentes crisis en las que se ha sumido la sociedad moderna y, en especial, la norteamericana a lo largo de la historia. Así, por sus páginas desfilan sucesos como la primera y segunda guerras mundiales, el crack económico del 29, la crisis de los misiles en cuba que tanto le impactó, la administración de talidomida a mujeres embarazadas hacia principios de los años sesenta o el SIDA.

Cuando se publicó inicialmente las críticas fueron bastante favorables. Por ejemplo, en el Washington Post el crítico comentaba que, aunque algunas de sus afirmaciones podían estar un poco cogidas por los pelos, el libro ofrece evidencia suficiente para establecer que para conocer la cultura de una población es necesario saber a qué le tiene miedo.

La cultura como válvula de escape 

Monster Show no es un listado de películas de terror al uso, no es un catálogo ni una enciclopedia del tipo «1001 películas que deberías haber visto». No se adentra en el inabarcable número de producciones de primera y última serie de los estudios —tantas que llegó hasta a prohibirse su importación Gran Bretaña—. Skal es mucho más inteligente en el planteamiento narrativo: se centra en las más conocidas, en las más ensalzadas en el imaginario popular, en aquellas que encajan también en su teoría y las salpica con alguna otra que quizás no es tan conocida, pero por la que, como sucedía con las memorias cinéfilas de Tarantino, consigue transmitir la suficiente pasión para que el lector sienta interés por visionarlas. 

Uno los puntos fuertes de su ensayo es ese: la maestría, el conocimiento que tiene pero, sobre todo, el ánimo de entretener que transmite y la capacidad didáctica en la narración sin que se aprecie a primera vista, combinando con éxito el entretenimiento con lo formativo. Su ensayo explica cosas, ahonda en diversas cuestiones pero en todo momento hace sentir al lector muy cómodo, lo mantiene entretenido y con ganas de indagar más, de saber más y buscar más información al margen del propio libro. Es posiblemente una de las cosas más complicadas de un ensayo de estas características: transmitir una idea en casi quinientas páginas que se devoran. 

La interconexión de la cultura y la censura 

David J. Skal habla sobre todo de cine, pero Monster Show no escapa de otras manifestaciones artísticas que siembran nuestras pesadillas: la literatura, el cine, la radio, el arte… se entremezclan en sus líneas con un sinfín de chascarrillos y anécdotas para dotar de riqueza a este ensayo. El cine bebe de muchos medios, de muchas referencias y todas ellas se entremezclan. 

También es eje del ensayo la presencia de la censura a lo largo de la historia del horror en la gran y pequeña pantalla, siendo también un reflejo de los auges de movimientos religiosos o de éticas aplastantes e incluso absurdas que responden, al igual que las propias películas que censuran, a los terrores que imbuyen a la sociedad presa de eventos a escala mundial que no siempre comprende o acepta. Ambas actividades, la producción y la censura van de la mano hasta la actualidad como dos caras de una misma situación social. 

Monster Show es un ensayo palomitero, nunca mejor dicho, en el buen sentido de la palabra: es intuitivo, disfrutable, y ofrece un buen puñado de horas de entretenimiento, amén de aquellas que están por venir para quien quiera hundir sus garras en el cine de horror. 

monster show portada 2 espop David j skal

  • Título: Monster Show. Una historial cultural del horror. 
  • Autor: David J. Skal (traducción de Óscar Palmer).
  • Editorial: EsPop ediciones (más información del libro aquí y puedes leer las primeras páginas aquí)
  • 504 Páginas. 30,00 Euros (formato papel)

Piérdete en el archivo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *