No se me escapa que en el último año he leído tres libros que, de una forma u otra, de manera más o menos directa, guardan cierta relación con el vampirismo y, por azares de una conexión que establecemos sin lugar a duda en nuestras mentes, con el gótico. Malasangre es la última de las historias que cierran esta particular trilogía de sangre hasta el momento, tras Carmilla y La condesa sangrienta.

Tampoco se me escapa que en las tres historías es una mujer la protagonista. Quien dice protagonista dice mala, loca, culpable a ojos de los demás. Así es Diana, la adolescente quinceañera —edad crítica en el proceso de auto descubrimiento— que ocupa las páginas de la primera novela de Michelle Rodríguez Roche.

Malasangre es una mezcolanza extraña pero que funciona a diversos niveles. Por un lado tenemos un componente fantástico: Diana hereda de su padre hematofagia, un ansia por beber sangre que se manifiesta al entrar en la pubertad. Presentado como un sucio secreto familiar rayando en el género fantástico, aquello que es —con discreción— aceptable en la figura de su padre, no lo es en su caso. Se comienza a intuir el cisma hombre-mujer en la sociedad venezolana de principios de siglo XX.

Es también una novela familiar, con un padre a menudo ausente y una madre ferviente religiosa que es, con diferencia, el mayor castigo que sufre Diana. El hombre es un lobo para el hombre reenunciado en La mujer es la mayor catástrofe de una mujer. Su madre es la mano férrea que representa los viejos estigmas de la mujer, destinada a no destacar y a cumplir con su papel de sufridora esposa sin derecho a pronunciar ninguna palabra por encima de su marido, su padre o su hermano. Sé sumisa, no seas demasiado inteligente, no rompas con las costumbres establecidas.

Michelle Rodriguez Roche

Michelle Rodríguez Roche.
Fotografia: Emilio Kabchi

Pero, sobre todo, Malasangre es la visión personal de Rodríguez Roche de la dictadura gomecista de principios de siglo. Con pericia describe una clase alta que se pisa y espera su turno entre favores y deudas para recibir del general Juan Vicente Gómez un beneficio económico. El golpe de estado de 1908 por el que sucedió a Cipriano Castro aprovechando su ausencia del país se torna de moviendo liberador a opresor y la autora lo describe como una suerte de proceso cíclico, inamovible, independiente de quién estén en el poder en ese momento.

¿Funciona la novela igual a todos sus niveles? Por momentos sí, pero en otras ocasiones se desvía de la historia de Diana para sumergirse de pleno en un texto que tiene más de intriga política que de novela. Por suerte esos fragmentos escasean y la trama se mantiene con fluidez a lo largo de todas sus páginas. Los pocos momentos en que la historia parece perderse se suplen con el brillante tono que marca Rodríguez Roche, sumándose al ya abundante grupo de autoras sudamericanas que parecen ocupar con brío el espacio de honor de la literatura en castellano.

Diana es un personaje deconstruido a fuerza de tejemanejes de quienes están a su alrededor y reconstruido de nuevo gracias a su propia audacia, fuerza y tenacidad. Es tal vez un imposible a día de hoy, un deseo de liberación en mente de la mujer, una promesa de futuro ubicada en el pasado.

Tal vez le juega en contra a Malasangre que hay cierto freno en el texto, en especial en los fragmentos supuestamente eróticos o violentos—como tal los promociona la editorial—, cierta contención, cierta vergüenza de léxico que puede o no ser intencionada pero que en alguna ocasión dejan un sabor tenue, falto de especias.

A pesar de todo Malasangre es una novela construida con pericia, con acertado equilibrio entre historia, política, familia y relaciones sociales, con dosis de corruptela y tradición, de incipiente modernidad y de predestinación, todo ello salpicado de cierto gótico fantástico. Por increíble que parezca, la mezcla funciona y deja que el lector se deslice con placer por sus páginas.

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  • Título: Malasangre
  • Autor: Michelle Rodríguez Roche (página de la autora)
  • Editorial: Anagrama. Colección Narrativas Hispánicas (más información del libro aquí. Puedes leer aquí las primeras páginas.
  • 240 páginas. 18,90 Euros (formato papel)