Madres Oscuras

Cada vez que me entero de la aparición de una nueva editorial voy corriendo a coger uno de sus libros. Si puedo, el primero, por eso de arrancar con fuerza y dejando claras las bases de la línea de edición. Pocas cosas enriquecen más el panorama literario que estas pequeñas abanderadas de «las otras voces». En el caso que nos atañe lo de nueva es un poco relativo, porque Horror Vacui es un proyecto editorial que nació en 2021 y que a día de hoy cuenta con cinco libros editados. Nació con la idea de publicar obras de ficción escritas por mujeres, pero no literatura al uso, sino que han apostado por dar cabida a una literatura inquietante, grotesca, monstruosa, por encajar textos que incomoden, que investiguen lo insólito, la oscuridad sin renunciar a la dimensión estética de la escritura ni a obras con un cierto alcance reivindicativo.

Admito sin vergüenza –porque si tuviera que avergonzarme de todo lo que he comprado pero no leído no saldría de casa– que me hice rápidamente con un ejemplar de Lo Salvaje, de Julia Elliot, que aún sigue ahí, intacto, en la biblioteca. 

Madres oscuras: una ruptura clásica de un mito. 

No me ha sucedido lo mismo con su último libro publicado: Madres oscuras, que sí he leído con avidez. Es por lo demás un libro que encaja a la perfección en su línea editorial. En Madres oscuras encontramos una antología de diez relatos que giran todos ellos en torno a una misma idea: presentar a mujeres particularmente oscuras, alejadas del mito de la maternidad y del arquetipo de la madre afable, solícita y laboriosa que sacrifica su vida entera por el cuidado de su familia.

La idea es recurrente en la literatura. Un ejemplo también cercano es Amek ez dute, (Las madres no en su traducción al castellano) de Katixa Agirre, donde se adentraba en esa idea tan espeluzante e indagaba cómo es posible que una madre cometa infanticidio. El infanticidio, o el maltrato hacia un niño por no llegar a extremos, es algo que, socialmente hablando, causa más inquietud cuando la asesina es la madre, enfrentada a esa idea de que la maternidad es don de vida que ha de salvaguardarse bajo cualquier precio.

Una estructura en tiempos para un tema atemporal

En el caso de Madres oscuras tampoco siempre vamos a hablar de infanticidio, pero sí de ciertas conductas que podamos considerar antinaturales en una madre. Se trata además de una antología llena de voces, aunque todas ellas femeninas, que nos ofrece dos bloques diferenciados: el primero son cinco relatos de autoras clásicas: Emilia Pardo Bazán, George Sanz, Mary E. W. Freeman, Willa Cather y Ellen Glasgow; mientras que el segundo bloque corresponde a cinco autoras actuales, quizás no tan conocidas en el panorama literario general pero sí dentro del submundo del fantástico, grotesco o gótico, como son Nieves Mories, Eva Cid, Layla Martínez —autora de Carcoma, libro magnífico del que hablamos aquí en su momento y que fue una increíble sorpresa, también para su editorial y para la propia autora—, Dara Cuervo y Sarai Herrera.

Diez visiones de un mismo horror 

Como hemos comentado, estos relatos no siempre hablan de madres que matan, sino también de madres que rechazan, que abandonan, que maltratan… en definitiva son madres que reniegan de ese papel que a lo largo de la historia se ha otorgado a la mujer y precisamente el rechazo de ese papel clásico genera en el lector esa sensación de incomodidad patente pero cierta fascinación por comprender algo que considera anormal. Como toda antología tiene sus altibajos, resulta casi imposible mantener el ritmo durante toda la extensión del libro, pero aún así la calidad media de los mismos es bastante alta. 

Me permito recomendar tres de ellos en particular. Entre las autoras clásicas destacaría el relato La vieja Magoun, de Mary E. W. Freeman. En la narración una abuela trata de proteger la infancia y la inocencia de su nieta y lleva este deseo hasta unos límites sorprendentes, insospechados e incluso terroríficos. Además de ahondar en la relación de la maternidad desde un punto de vista particular, tratándose de una abuela y no una madre y con el aliciente de que sí muestra un amor extremo por su pequeña, el relato es también un magnífico retrato de una sociedad rural, arquetípica tal vez pero muy consistente con la imagen de dureza devenida de la pobreza y las rigurosas condiciones de vida donde una flor nunca tiene opciones de sobrevivir, menos aún por su cuenta.

Es una autora que merece la pena leer por su voz descriptiva aunque, de momento y en el panorama literario español, sólo tenemos otra obra suya disponible con cierta facilidad: El viento en el rosal y otras historias de lo sobrenatural, editado por otra magnífica editorial del horror,  La Biblioteca de Carfax 

Destinos inamovibles y oscuros 

Otro de los textos clásicos que más me ha encandilado ha sido El fin de los Jordan, de Ellen Glasgow. De nuevo una autora que ahora mismo está desaparecida en nuestro panorama literario. Sí hubo una edición de La vida resguarda, editada por Espasa y a día de hoy descatalogada –momento clave para confiar en el mercado de libros de segunda mano–. El relato describe a una familia acosada por una enfermedad que alcanza a los varones generación tras generación y a una madre que se enfrenta con aplomo a un destino que parece inamovible.

Entre las autoras actuales la que más me ha gustado, sin desmerecer al resto en absoluto –el relato de Layla Martínez es, por ejemplo, muy coherente con su visión de la ficción empapada de elementos sociales–, es Las culebras, de Dara Cuervo. Quien conozca el trabajo fotográfico tan característico, oscuro y gótico de Dara Cuervo dará cuenta rápidamente de cómo su visión estética de la imagen cuadra con su visión narrativa y nos sumerge en un ambiente muy tétrico, turbio, donde una mujer recuerda su infancia y el desprecio que sufrió de su madre en favor de sus hermanos más pequeños.

La recreación de una sociedad más allá de lo materno

Madres oscuras es una antología de la maternidad que, como es habitual en estos libros, tiene un valor añadido por la introducción que supone a nuevos autores o, como es el caso, autoras. Más allá de eso, es una recreación del mito del amor materno desde las entrañas más oscuras, más rompedoras de lo socialmente aceptable u obligado para la mujer. Es también, por tanto una recreación social y cultural que abarca mucho más que ese lazo que parece tan irrompible. 

madres oscuras portada

  • Título: Madres Oscuras
  • Autor: George Sand, Emilia Pardo Bazán, Mary E. W. Freeman, Willa Cather, Ellen Glasgow, Nieves Mories, Eva Cid, Layla Martínez, Dara Cuervo, Sarai Herrera (Traducción de Sergio Chesán en los textos en inglés) 
  • Editorial: Horror Vacui (más información del libro aquí y puedes leer las primeras páginas aquí)
  • 184 Páginas. 17,90 Euros (formato papel)

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1 comentario en “Madres Oscuras”

  1. Pingback: MADRES OSCURAS: ANTOLOGÍA DE LA MATERNIDAD – BONANZA EN MI FIORDO

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