Vaya por delante que me considero detractora del cine español. Una afirmación muy categórica, de las que levantan voces indignadas, lo sé. Bien, rectificaré un poco: a mí no me gustan la gran mayoría de producciones nacionales. El cine español siempre lo he visto sembrado de tópicos empecinados en hacernos quedar mal. Por poner un ejemplo, no soporto la facilidad con la que las actrices españolas se dedican a airear sus pechos. Cualquier excusa, por ridícula que parezca, es válida, hasta tal punto que se ha convertido en marca de la casa.

Pero en general me gusta la obra de Alex de la Iglesia. Soy fan confesa de «El día de la bestia», «Crimen Ferpecto» y por encima de todas, de «La comunidad». Tampoco voy a negar que me quedé dormida viendo «800 balas» y apagué la televisión a la media hora de empezar.

En lo que respecta a «Las brujas de Zugarramurdi» diré que, desde un punto de vista global, me ha gustado.

Me ha gustado porque es una película de risa fácil, pero sin caer excesivamente en tópicos manidos.  Me han gustado el humor misógino del principio, esa incomprensión del hombre por la mente femenina, tan  extendida a lo largo de las razas, culturas y religiones… Me ha sorprendido gratamente el dúo protagonista. A Mario Casas le tenía por el nuevo Lorenzo Lamas, qué le voy a hacer.

También me han emocionado un poco todas las referencias al folclore vasco: el gargantúa, la canción de Mikel Laboa, los Zapantzar o joaldunak, los aquelarres, sorginas y txalapartas...  Por otra parte, no tengo muy claro si se entenderán fuera de España o incluso, fuera del País Vasco y Navarra, pero son pequeños guiños que me hacen sentir como en el sofá de casa, hasta que entrecierro los ojos para ver mejor (¡Maldita miopía!) y le pregunto al de al lado: ¿Esa mujer es Santiago Segura? Y me olvido de los tradicionalismos.

Bueno, no me olvido del todo, porque ahí es donde empieza lo malo.

El final es terrible.

Sin desvelar demasiado, en el momento en que acaban todos en las cuevas de Zugarramurdi, la película cae en barrena. Pierde todo interés. No sé si no lo tenían claro al escribir el guión o si ni siquiera había un libreto de por medio y estaban improvisando. Ni siquiera voy a entrar en la escena final, un sinsentido. Tampoco voy a hablar mucho de los efectos especiales, que sin desmerecer el trabajo que suponen (yo no me veo capaz ni de hacer un stop motion casero), son francamente malos para los tiempos que corren, donde la realidad virtual supera en muchas ocasiones a la realidad «real». Llegados al final, se emborronan todas las buenas sensaciones acumuladas durante los dos primeros tercios.

Pero en conjunto es una película entretenida, con una buena dosis de humor negro y gamberro, y apta para desconectar las dos horas que dura. Supongo que se mantendrá en cartelera un par de semanas más, visto que en el fin de semana de su estreno ha sido la más vista de España, así que si este veranillo de San Miguel tiene a bien desaparecer y las lluvias otoñales se ciernen sobre vosotros, ya tenéis dónde refugiaros.

Y vosotros, ¿la habéis visto? ¿Qué os ha parecido?

  • Título original: Las brujas de Zugarramurdi (2013).
  • Duración: 112 minutos.
  • DirectorÁlex de la Iglesia
  • Guión: Álex de la Iglesia, Jorge Guerricaechevarría
  • Reparto: Hugo Silva, Mario Casas, Jaime Ordóñez, Carmen Maura, Terele Pávez, Pepón Nieto, Secun de la Rosa, Carolina Bang, Carlos Areces, Gabriel Delgado,Macarena Gómez, Enrique Villén, María Barranco, Javier Botet, Manuel Tallafé,Santiago Segura, Alexandra Jiménez, Javier Manrique.
  • Sinopsis: Un grupo de hombres desesperados, con graves problemas de adaptación al medio, atracan a pleno día la tienda de “Compro Oro”, en la bulliciosa Puerta del Sol: Jose, padre divorciado que desea la custodia compartida y que lleva a su hijo Sergio y Tony, relaciones públicas de la discoteca Esperma, actualmente en paro. A ellos se une Manuel, taxista aterrorizado y admirador de Iker Jiménez, que emprende la huída con los atracadores al ser elegido su taxi, de manera improvisada, como vehículo de fuga. Objetivo: llegar a Francia y de paso visitar Disneylandia. Pero al llegar a la frontera, caen en las garras de un grupo de sorguiñas vascas que conservan la milenaria costumbre de practicar la brujería y reírse de los hombres.
Aprovecho para comentaros que durante los días 21, 22 y 23 de Octubre se celebra la Fiesta del Cine, que da derecho a acudir al cine a precios especiales. Para ello es necesario conseguir la acreditación en la web www.fiestadelcine.com.  Una vez obtenida la acreditación, ésta es válida para cualquier cine y localidad de la lista de cines participantes  que se puede consultar en la web.