La propuesta literaria de hoy es un libro muy curioso. No solo porque se titule El curioso caso de Mary Mallon, sino porque es además un ensayo —género en el que no me prodigo demasiado, quizás porque mi actividad profesional se basa en buena parte en leer no ficción— y porque, aunque esté definido como un True Crime, género en boga, diría que desde el principio de la historia —véase este ejemplo de ello—, en realidad es un pequeño ensayo lleno de rarezas y datos llamativos que se puede leer desde muchísimos frentes y perspectivas y que ofrece al lector la siempre interesante opción de retener aquello que resulte más de su interés.
La gran hambruna de la patata
Por ponernos un poco en contexto: a mediados del siglo XIX, Irlanda sufrió la llamada “Gran Hambruna de la Patata”. Un parásito arrasó con los cultivos de patata en el país con una enfermedad llamada tizón tardío o mildiu condenando al hambre y a la muerte a un millón de irlandeses en un país donde casi dos quintas partes de la población dependía de la patata como alimento de supervivencia. Cerca de otro millón de irlandeses huyó del país en los siguientes años y Nueva York fue uno de los destinos elegidos. Entre quienes huyeron estaba Mary Mallon, una mujer que se fue labrando su futuro ascendiendo como cocinera en familias pudientes. Hasta que un incidente puso su vida patas arriba.
En 1906, en Long Island, la hija menor de Charles Henry Warren enfermó de fiebre tifoidea. En pocos días, la señora Warren, otra de las hijas, dos criadas y el jardinero presentaban los mismos síntomas. La alarma no era menor: la fiebre tifoidea, asociada siempre a la pobreza y la insalubridad, parecía fuera de lugar en aquel entorno privilegiado.
Una investigación acabó por señalar a Mary Mallon, la cocinera, como la culpable. A lo largo de sus trabajos había ido dejando un rastro de enfermedad, en algunos casos con muertes asociadas. ¿La razón? Era portadora del virus, aunque estuviese, en apariencia, sana.
Anthony Bourdain, de chef mediocre (supuestamente) a estrella mediática
Anthony Bourdain nació en Nueva York en 1956. Con 44 años, siendo chef de la Brasserie Les Halles, publicó Confesiones de un chef y transformó para siempre el género de la literatura gastronómica, al exponer el lado oculto de la industria y dotar de un estatus casi mítico a los profesionales de la cocina. A estas memorias les siguieron libros como Crudo, o programas televisivos, como La vuelta al mundo con Anthony Bourdain, que lo convirtieron en una figura mediática de primer orden.
Sin embargo, su vida personal no reflejó ese éxito.
Se quitó la vida en 2018 y, a pesar de su éxito, siempre se consideró un impostor.

Una curiosidad que tiene múltiples ramificaciones.
Anthony Bourdain se sumerge aquí en la vida de una cocinera, profesión que ensalza por encima de todo, a la que defiende como una víctima de las circunstancias y, sobre todo, del desconocimiento que en los primeros años del siglo XX aún había respecto a las enfermedades, la ausencia de vacunas, los antibióticos… Lo hace desde una perspectiva múltiple: no es un libro biográfico, o al menos no solo. La historia de Mary Mallon —también conocida como María Tifoidea— se sitúa en ese territorio inquietante donde la ciencia, la ética y el miedo colectivo se entrelazan de forma casi irresoluble. A caballo entre el relato biográfico y la crónica social, su caso sigue fascinando no tanto por su excepcionalidad médica como por las preguntas incómodas que plantea.
Tal y como subrayan historiadores y divulgadores anglosajones —desde Judith Walzer Leavitt hasta los ensayos publicados en The New York Times o The Atlantic—, el verdadero núcleo del caso no reside únicamente en su papel como vector de contagio, sino en la respuesta institucional que desencadenó.
Su lectura se va salpicando de curiosidades sobre la sanidad, la historia de la inmigración en Estados Unidos a finales del siglo XIX, las luchas políticas por el poder, los requisitos para ser cocinera de una familia bien en aquellas décadas, con un listado de platos de lo más refinados y complejos, la construcción de hospitales para infecciosos a lo largo de la ciudad…
Una personalidad aplastada por las instituciones.
Mary Mallon era, según Bourdain, una mujer de carácter recio, fuerte, independiente, que se negó a creer lo evidente: ser portadora de una enfermedad de enorme gravedad que se transmitía por unas insuficientes medidas higiénicas en las cocinas. Llegó a ser considerada “la mujer más peligrosa de Estados Unidos”.
No solo fue una paciente: fue convertida en símbolo. En una época en la que la bacteriología comenzaba a redefinir la percepción del riesgo, su figura cristalizó el temor a lo invisible. La idea de un individuo aparentemente sano que, sin saberlo propagaba la enfermedad, resultaba profundamente desestabilizadora para una sociedad que aún confiaba en signos visibles para identificar el peligro.
Las fuentes anglosajonas suelen insistir en la ambigüedad moral del caso. Por un lado, las autoridades sanitarias de Nueva York actuaron bajo la presión de proteger a la población, recurriendo a una medida extrema: el aislamiento forzoso de Mallon durante décadas en North Brother Island. Por otro, la propia Mary —descrita a menudo como obstinada, pero también como víctima de una profunda incomprensión— nunca aceptó el diagnóstico, en parte porque la noción de “portador sano” desafiaba el sentido común de la época.
Un ensayo que se descubre en juego de trivial
El resultado es una figura trágica y paradójica. Como señalan numerosos análisis en inglés, Mary Mallon fue simultáneamente culpable e inocente: responsable de brotes reales, pero también despojada de derechos fundamentales sin un proceso claro ni proporcional. Su historia anticipa debates contemporáneos sobre salud pública, libertad individual y estigmatización, que resurgen con cada nueva crisis sanitaria.
En este breve ensayo entretenido, ameno y lleno de datos para iniciar cualquier conversación, Bourdain nos ofrece persecuciones, contagios y epidemias, magnates de la prensa dispuestos a manipular la opinión pública y una mujer sola, enfrentada a la maquinaria burocrática, en un libro que es, sobre todo, un canto de amor a la profesión de cocinero.

- Título: El curioso caso de Mary Mallon
- Autor: Anthony bourdain, traducción de Iñigo García Ureta
- Editorial: Gatopardo (podéis leer más información sobre el libro aquí )
- 224 páginas.19,95 Euros (formato papel);
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