Astro

Si algo lamento de 2023 (en lo literario, se entiende) es haber leído poca literatura juvenil e infantil. También no haberme dejado llevar más por mi gusto que por las novedades y no ser fiel a mis autores de cabecera. Pero saldemos una pequeña cuenta con lo primero. Es de muchos sabido que, cuando era librera en una librería especializada en infantil —nadie está seguro de por qué los azares del destino me pusieron en tal vicisitud— aquellos álbumes que me fascinaban eran los que saltaban las brechas de las rígidas clasificaciones por edades y permitían acercarse a ellos desde una adultez ávida de comprender cómo se puede explicar el mundo a un infante

Es de por sí una tarea harto complicada y que, por suerte, cuenta con un puñado de autores que saben defender. Entre ellos se encuentra Manuel Marsol que acaba de publicar en Fulgencio Pimentel su último libro ilustrado: Astro. Lo de que Fulgencio solo publica libros que rompen esas mismas brechas que comento es harto sabido, poro otra parte. 

Manuel Marsol, de profesión ilustrador. 

Manuel Marsol
Manuel Marsol (fotografía de Marti Gelabert)

Su autor, Manuel Marsol (Madrid, 1984), se licenció en Publicidad y Comunicación Audiovisual pero enseguida dejó su trabajo para dedicarse de pleno a la ilustración. Ha sido traducido a diez e idiomas y ha sido galardonado, entre otros, con el Premio Internacional de Ilustración Bologna Children’s Book Fair, uno de los más prestigiosos a nivel mundial en el campo de la ilustración infantil.

Tiene una lista eterna de trabajos de ilustración para medios, cubiertas, exposiciones… Por destacar uno que a mí me gustó muchísimo, sería Duelo al sol, también editado en Fulgencio Pimentel, que a modo de western y tributo al viejo oeste, nos lleva a un duelo entre un vaquero y un indio y que hace que rompamos a reír a carcajadas por lo desternillante de las situaciones que se dan. Os lo recomiendo muchísimo.

Astro: ver la humanidad desde la más extraña perspectiva

Astro nos cuenta la historia de cómo un astronauta, en un futuro lejano, aterriza en un planeta habitado por seres extraños con una misión. Lo narra, he aquí un quid del libro, un otro, una visión extraña y ajena a lo humano, uno de estos seres que, curiosos, se aproximan a Astro hasta ganarse su amistad. Pero, a veces, por accidente, las amistades no duran para siempre y Astro tiene que aprender a volver a vivir tras perder a su amigo de forma trágica.

Astro es una obra definida por la intimidad que a Marsol le ha llevado más de diez años completar. Porque es la historia de una herida que no termina de cerrarse, la de la muerte de su padre cuando él tenía once años. Astro es la historia de un niño que descubre que el mundo es un lugar mágico, asombroso, lleno de cosas nuevas y fascinantes a cada paso, lleno de gente y de seres con los que conectar y crear momentos únicos, pero en el que a veces suceden cosas que nos provocan dolor, hay encuentros pero también pérdidas. 

Astro es la historia de un viaje. Un viaje físico que nos lleva a otro espacio en el que lo indefinido y extraño del ambiente crea un maravilloso cerco para que el lector se agarre a lo conocido, a lo previsible: las emociones. LA escala emocional que nos presenta Marsol es vívida, plástica, ajustada a la realidad. Las emociones no son compartimentos ni botes aislados sino que se funden y, sobre todo, mutan, se alteran, cambian, evolucionan. 

Un inmenso trabajo visual que configura un planeta desconocido. 

En el aspecto visual Marsol ha trasladado esa misma plasticidad y ha conseguido algo asombroso: el poder de evocar un planeta que no existe poblado por criaturas extrañísimas, como ideadas por un niño, enormes monstruos o pequeños bichitos que recrea mediante texturas y la técnica del collage en una declaración de intenciones: el álbum infantil es una oportunidad increíble para también enseñar arte y mostrar que hay diferentes estilos y todos ellos son válidos. 

Es muy sorprendente la capacidad para manejar la espacio, para elongar o acortar las páginas y manipularlas en función del objetivo deseado. A veces Marsol crea pequeñas grutas en las que se oculta Astro y sentimos esa sensación de oclusión, de encierro, de asfixia como manifestación de ahogo emocional, tristeza y soledad; otras evoca sensación de libertad en espacios enormes y ese espacio es festivo, lleno de oportunidades, creativo; todo sin salir de los márgenes de la página.

Las emociones desde la narración y no la practicidad.

Astro es un relato de una sensibilidad inmensa que no puede dejar indiferente a nadie, ni por la historia que cuenta ni por cómo la cuenta y que cuenta con otro factor: bebe de la ciencia ficción como herramienta para mostrar las emociones. No en vano su epílogo llama a los grandes autores de la ficción mas clásica, referentes de Marsol en la vida real. Lejos de lo que cabría imaginar, no es un texto triste o deprimente, sino que logra generar una sensación de generosa calma al finalizarlo en lo que toca el tema, mientras que en lo visual apetece, sin duda, revisarlo desde la primera página y perderse en sus texturas y detalles. 

Marsol nos demuestra que, en el campo del infantil, lo narrativo ha de estar siempre por encima de lo utilitario. Son estas obras, como Astro, rabiosas de imaginación, las que permiten encontrar desde lo imaginario paralelismos a la vida, ahondar en las emociones desde un entorno que se mueve en los márgenes de lo mágico. 

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  • Título: Astro 
  • Autor: manuel Marsol 
  • Editorial: Fulgencio Pimentel  (más información del libro aquí)
  • 69 Páginas. 19,90 Euros (formato papel)

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