Leo poco ensayo en general. Creo que tengo inscrito a fuego en la mente que ensayo = aburrido y es algo que quiero erradicar. En primer lugar porque esta afirmación no es necesariamente cierta. Sin ir más lejos, los ensayos de David Foster Wallace que ya he reseñado aquí y aquí nunca los calificaría de ese modo. En segundo lugar, porque quiero tener más conocimientos sobre disciplinas que quedan fuera del ámbito de mis estudios, así que he decidido poner manos a la obra.

En el caso de Un espía entre amigos. La gran traición de Kim Philby, se trata de un ensayo que me recomendó una y otra vez mi librero, hasta que al final me decidí a hacerme con él.

Harold Adrian Rusell Philby —Kim Philby— fue una de las mayores vergüenzas del servicio secreto de espionaje británico y uno de los mejores agentes dobles de la historia. Nacido en la India en 1912, hijo de un diplomático y oficial del ejército británico, no tardó en formar parte gracias a las influencias de éste en la élite inglesa, estudió Historia y Economía en la Universidad de Cambridge y allí fue reclutado por el servicio de inteligencia soviético, el NKVD, afiliación a la que se mantuvo fiel hasta su muerte en 1988 en Moscú, mientras que los ingleses sólo veían su fachada de servidor al reino, lo que le facilitó escalar posiciones en el servicio de inteligencia británico, llegando a estar al frente de áreas como la sección V, a cargo de las operaciones del servicio de inteligencia en España, Portugal y Norte de África; la sección IX antisoviética del periodo de entreguerras; jefe de la estación de inteligencia del MI6 en Turquía; y Primer Secretario de la embajada británica en Washington, actuando como enlace con la recién creada CIA.

La historia de Kim Philby es la historia de un espía de novela. Ese es uno de los grandes aciertos de Ben Macintyre a la hora de entregarnos esta historia, reconstruida a partir de documentos, recuerdos de algunos de los implicados y una cierta dosis de especulación y fantasía no contrastada. El lector creerá durante la mayor parte del texto estar frente a una novela salida de la mente de Ian Fleming —no en vano el escritor también aparece entre las páginas del libro, por su cargo en el servicio secreto naval británico y al que Macintyre dedicó un escrito en  For your eyes only: Ian Fleming and James Bond (2008) en el que trataba dónde acaba la historia de Fleming y comienza la ficción de Bond—.

Macintyre nos muestra los servicios de espionaje —británicos, rusos, americanos o franceses— como clubes de caballeros, donde los contactos y la familia de procedencia están por encima del trabajo duro y la dedicación a la hora de crear lazos, establecer contactos y cerrar alianzas. Un mundo plagado de tweed, criquet y alcohol, mucho alcohol, donde todos sabían qué tecla tocar a la hora de conseguir algo. Un mundo, por mucho que en ocasiones lleve a la sorpresa, que actúa a veces al margen de los ejecutivos del gobierno, guiándose por sus propias reglas, siempre, según ellos, al servicio de un bien mayor. Y es en ese ambiente donde Philly se mueve como pez en el agua, el más bebedor, el más social, con un encanto capaz de engatusar a cualquier hombre —o mujer, estuvo casado en cuatro ocasiones y mantuvo en la ignorancia sobre su doble vida a dos de sus esposas—. Era un tipo al que todos querían imitar, admirado, ejemplo para las nuevas generaciones que le veían como a un espía de acción e innovador. Y entre todos ellos destaca Nicholas Elliot, su mejor amigo, miembro también del servicio secreto de inteligencia y su más aguerrido defensor hasta que las pruebas en su contra le obligaron a aceptar que había sido un iluso.

Un espía entre amigos nos muestra también el mundo del espionaje desde la primera guerra mundial hasta la guerra fría, donde hay una evolución desde un universo basado en la caballerosidad, hasta un mundo más analítico, el de los recién aparecidos estadounidenses, que ponen en peligro la endogámica sociedad existente hasta ese punto y acaban derrotándola con métodos más científicos y modernos. A lo largo de las páginas se desvelarán las intenciones de los países, las estrategias adoptadas para lograr la mayor cantidad de información posible sin revelar la propia. En este mundo la biografía de Philby es un mapa que nos guía por cada conflicto, por cada crisis. Fue el responsable de la muerte de un número indefinido de espías británicos en territorio soviético. Pero, durante todo ese tiempo, nadie quiso ver las pistas, cada vez más evidentes, que lo delataban. Es más, cuando empezó a hacerse notable la existencia de un traidor y todo apuntaba en su dirección, el MI6 cerró filas a su alrededor, impidiendo por todas las formas posibles que se le investigara.

Es también un ensayo sobre la amistad: Elliot creía en ella por encima de todo; para Philby, el conflicto entre amistad y obligación moral para con los soviéticos se decantaba del lado de lo último. Nunca renunció sin embargo a dejar de considerar a Elliot su mejor amigo, e incluso desde Moscú trató de restablecer el contacto y buscar una vía para que ambos se encontraran, pero Elliot estaba demasiado herido por su traición.

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Kim Philby. Fuente: Telegraph

La edición de Crítica me ha decepcionado en un aspecto: contiene un número insufrible de erratas de gran calado, como palabras con el orden intercambiado o palabras que sobran o faltan. No me tengo por una gran entendida en la lengua, pero eso me hace pensar que habrá otras muchas de menor importancia o que, aún teniéndola, sean más visibles para correctores u otros profesionales de la literatura. Al menos en su edición en papel (primera edición de marzo de 2015). Espero que si llega una segunda, tengan a bien revisar el texto. Y desde luego esperaría que lo hicieran de forma inmediata en la edición en formato digital, si es que no lo han corregido ya.

Dejando de lado este aspecto, Un espía entre amigos es una obra trepidante sobre el espionaje occidental en la segunda mitad del siglo XX. Es un ensayo, sí, pero no por ello pierde en ningún momento el dinamismo y la capacidad de absorber al lector en un mundo de intrigas “de palacio”.

  • Título: Un espía entre amigos. La gran traición de Kim Philby
  • Autor: Ben Macintyre (traducido por David Paralela López)
  • Editorial: Crítica (consulta aquí más información de la editorial). Puedes leer el primer capítulo del libro en este enlace.
  • 480 páginas. 22,90 Euros (papel). 12,99 Euros (ebook)un espía entre amigos, kim philby, ben macinthyre

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