Las ferias del libro no son una de mis actividades literarias preferidas. Influye, claro está, que la de mi ciudad es más bien pequeña y su catálogo está, en general, muy alejado de mis preferencias lectoras, pero además también el hecho de que no me supone un plus respecto a mis compras habituales, la posibilidad de charlar con mis libreros o incluso de asistir a charlas de algunos de mis autores predilectos.

Aún así, en la pasada feria del libro de Bilbao no pude resistirme a visitar a Txani Rodríguez, a quien hace mucho tiempo que no veía, y que me firmara mi ejemplar de Si quieres, puedes quedarte aquí, su última novela publicada en Tres Hermanas y finalista del XLVII Premio Internacional de Novela Corta Ciudad de Barbastro.

Por supuesto, salí ligeramente escaldada del encuentro. Por un lado, me echó en cara —con cariño, por supuesto— que aún no hubiera publicado una reseña de la novela si me había gustado, algo que espero redimir con esta entrada. Cierto es que este año mi ritmo de publicación está siendo irregular aunque mi ritmo de lectura me tiene muy satisfecha, así que es imposible que el primero alcance al segundo por el momento. Por otro lado, me señaló como una lectora “dura” y aún estoy masticando si es algo positivo o negativo.

Txani Rodríguez, Kirmen Uribe

Txani Rodríguez y Kirmen Uribe en la Feria del libro de Bilbao

En todo caso, Si quieres, puedes quedarte aquí, es la tercera novela —novela corta pero intensa— de Txani Rodriguez, que llega tres años después de Agosto, novela que también reseñé aquí y que tenía tintes mucho más personales o, al menos, menos digeridos por la ficción.

En Si quieres, puedes quedarte aquí, Andrea y Gonzalo son una pareja que está pasando una crisis, una mala racha que él atribuye a los problemas emocionales de ella, por lo que insiste —fuerza, sería un término más preciso— en que Andrea pase una temporada de reposo en una casa rural. Andrea, sin recursos propios, se ve en la obligación de aceptar y aislarse en un ambiente que le es ajeno, pues de lo contrario su situación personal sería más que precaria.

Es pues una novela que trata sobre el aislamiento, pero no solamente sobre el medio rural, pues la ciudad ha perdido ya para Andrea todo encanto y también allí se siente sola y apartada, sino, sobre todo, sobre el aislamiento personal y la pérdida de identidad de una mujer que siente que no pertenece a ningún lugar en especial, que no logra encontrar algo que la apasione y se mueve con cierta desidia, mirando su mundo y los personajes que lo pueblan desde una acera, tratando de encontrar una conexión.

El gran acierto de Txani Rodriguez a la hora de encarar esta historia es sobre todo de tipo estilístico: toda la novela se desliza con gran serenidad, con calma, a pesar de las escenas de violencia que tienen lugar en la trama. Es, sin duda, esa calma que asemeja al bochorno, cuando todo y todos se paran sabiendo que la tormenta dará fin a la tensión acumulada. Así, en Si quieres, puedes quedarte aquí, el lector sabe a ciencia cierta que la novela se dirige hacia un clímax violento, inevitable y bastante previsible. Y aunque llega a esta conclusión a un par de decenas del final, no es por ello algo necesariamente negativo, puesto que cumple, en cierto modo, con los deseos de venganza que pueda sentir quien sienta como propia la opresión, la humillación a la que se ve sometida Andrea.

La calma no solo es parte de la seña de identidad de los personajes, que se dejan llevar por las circunstancias sin que parezcan afectarles en exceso. Ninguno de ellos, aunque bien definidos y creíbles, evoluciona en demasía a excepción de Andrea. La serenidad también se refleja en ese paisaje rural que Txani describe con belleza y que es al tiempo hermoso y terrible, amable y agreste, y que no se muestra como una contraposición del mundo urbano, sino como un ente aparte, diferente pero no necesariamente opuesto.

La fórmula del descubrimiento personal a través del aislamiento no es novedosa en demasía —pienso ahora, con todas sus diferencias, en Oso de Engel—, pero a pesar de ciertas cuestiones que no terminan de agradarme, como la repetición constante del sujeto durante la primera parte de la novela, algo premeditado pero que no me termina de funcionar en un texto tan largo, Txani Rodríguez logra superar esta sensación de déjà vu con un relato bien construido, sencillo en apariencia pero trabajado de forma que fondo y forma encajen a pesar de moverse en entornos diferentes.

  • Título: Si quieres, puedes quedarte aquí.
  • Autor: Txani Rodríguez
  • Editorial: Tres hermanas (Su web está en construcción, podéis seguir sus noticias en su cuenta de Twitter)
  • 11,40 Euros (formato papel)

Puedes conseguir el libro clicando en la siguiente imagen:Si quieres, puedes quedarte aquí o¿Has leído alguna de las dos novelas de Txani Rodríguez, Agosto o Si quieres, puedes quedarte aquí? ¿Cuál de ellas te gustó más? ¿Por qué? Tienes los comentarios a tu disposición. 

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