Claro que tú puedes preguntarme si estoy seguro de estar recordando; si no estaré más bien recreando, reconstruyendo aquel momento, dotándolo de los matices necesarios para que hoy parezca comprensible, verosímil.

En 1535 se suceden las rebeliones contra la Iglesia católica y el Papa, para entonces dotados de un inmenso poder político y económico, quienes contraatacan mediante la intensificación de las actividades de la Inquisición. La ciudad alemana de Münster se convierte en un bastión de la resistencia, con Bernd Rothmann como guía espiritual, pero finalmente serán aplastados por el ejército católico y su rebelión quedará enterrada entre numerosos resurgires de distintas corrientes religiosas.

Años después, el inquisidor general de Lyon pone al grabador de tipos de imprenta Joachim Pfister a la caza de un anónimo autor de un manuscrito titulado La restitución del cristianismo, obra que ha sido clasificada de peligrosa por los católicos y cuya difusión tratan de impedir.

Reconstrucción es la historia de Joachim Pfister, pero también la historia de la gran primera crisis del catolicismo en Europa. La religión cobra una especial trascendencia en un momento en que se juntan el cristianismo, protestantismo, anabaptismo, luteranismo… y otras muchas corrientes, con mayor o menor éxito, en lucha constante por captar la atención de la población y objeto de numerosas discusiones teológicas. A pesar de la densidad del material de origen, Antonio Orejudo (Madrid, 1963), doctor en filología hispánica y que ha publicado, además de ésta, las novelas Fabulosas narraciones por historias (1996), Ventajas de viajar en tren (2000) y Un momento de descanso (2011), ha sabido explicar con sencillez y claridad los principios de cada movimiento religioso sin perderse en disertaciones filosóficas que desplacen a un segundo plano la historia narrada.

Otro de los grandes temas en la novela es la irrupción de las imprentas, vistas como un arma capaz de expandir pensamientos no autorizados a una velocidad demencial hasta ese momento nunca vista ante la cual la Inquisición se las ve y se las desea para poner freno a la multitud de nuevas ideas en torno a la religión, la medicina y otras ramas del pensamiento que surgen cada día en seminarios y universidades. Es magnífico el cuidado y detalle con el que Orejudo describe los talleres, el proceso de grabación, la distribución de los manuscritos…

En cuanto a la estructura, no me han convencido ni el primer capítulo, “conversación”, desenganchado del resto del desarrollo narrativo a modo de flasback ni, en especial, el capítulo “expediente”, donde se reconstruye a partir de una serie de resúmenes informativos la vida del perseguido hasta el punto donde se interrumpía la narración en el primer capítulo. En el primer caso, la desconexión hace que nos preguntemos si ese capítulo sería realmente necesario, ya que podrían haber existido otras vías para resumir el pasado del protagonista; en el segundo caso y ya que no se recurre a ese artificio en ningún otro punto de la novela, creo que demuestra una cierta pobreza o deseo de abreviar la extensión del relato el no haber encontrado la forma de suministrar esa información a través de la propia historia, como se venía haciendo de forma brillante hasta ese momento.

Otro problema que encuentro es que el autor dilata en exceso el momento en que se conoce quién es el narrador de la historia, lo que lleva en ocasiones a confusión en algunos párrafos y diálogos en los que no es fácil discernir quién está hablando en ese momento, si bien esta duda queda resuelta en el último tercio de la novela.

Si alguna vez estás melancólico y te apetece profundizar más en tu miseria, intenta acudir a un festejo. El contraste entre tu estado de ánimo y la alegría ajena te hunde mucho más. Es infalible.

A pesar de estos problemas estructurales, Antonio Orejudo nos presenta en Reconstrucción una  novela brillante, encubierta de un velo histórico, aunque desde el primer momento deja claro que los hechos reales se entremezclan con la ficción, a fin de permitirnos reflexionar sobre los movimientos religiosos, la reconstrucción de la vida de una persona a través de las imágenes que su entorno guarda de ella, sobre cómo mudamos de opinión y renunciamos a nuestra propia esencia a lo largo de los años… Sin considerarla una obra notable, sí creo que se enfrenta y supera con brillantez la pesada carga teológica que arrastra su trasfondo y merece una cuidada reflexión por parte del lector.

  • Título: Reconstrucción
  • Autor: Antonio Orejudo
  • Editorial: Tusquets (más información del libro en la  página de la editorial)
  • 272 páginas. 15,38 / 5,78 Euros (Papel / Ebook)

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