Había hecho llenar un frasco de ácido clorhídrico y lo llevaba siempre encima, con la idea de arrojárselo un día a alguien en toda la cara.

Así de rotundo es el principio de Hacer el amor, la primera novela de la tetralogía de Jean-Philippe Toussaint que lleva más de diez años construyéndose. Sin embargo, esta declaración hecha por el protagonista que augura una novela bañada en violencia no llega a materializarse, porque en realidad nos encontramos ante la historia  de la ruptura sentimental entre él y Marie.

Jean-Philippe Toussaint (Bruselas, 1957) es un escritor y cineasta belga, licenciado en el Instituto de Estudios Políticos de París y doctorado en Historia Contemporánea. Ha obtenido, entre otros, el Premio Victor Rossel en 1997 por La televisión, el Médicis en 2005 por Fuir (la segunda parte de esta tetralogía sobre Marie) y el Décembre en 2009 por La verdad sobre Marie (la tercera parte). Sus novelas han sido traducidas a más de veinte idiomas, aunque el lo referente a esta tetralogía, sólo ésta y La verdad sobre Marie, publicada por Anagrama, están disponibles.

Encerrados en la ciudad de Tokio, ambos asisten al final de una muerte anunciada, de una relación que no sabemos de dónde surgió ni cuáles son las causas de su fin, pero que se nos presenta como una brecha irreparable en la que el amor ha cedido el testigo al rencor y el miedo. Y así, en una habitación de un modernista hotel de la ciudad nipona, el protagonista, sumergido en el jetlag de su llegada desde París, se enfrenta a sus sentimientos hacia ella, recuerda los buenos momentos y trata de revivirlos a fuerza de sexo sin amor, incoherente, angustioso.

Tokio asiste impasible a este encuentro de sentimientos. Hay algo en la ciudad que parece llevar a una explosión de emociones —la atmósfera guarda ciertas similitudes con la de la película Lost in translation, de Sofia Coppola—. Las luces de neón que imponen su parpadeo a los protagonistas y les impiden dormir, contrastan con los pequeños espacios ocultos donde desatan su pasión, las tiendas abiertas veinticuatro horas al día, el distrito financiero con esa imagen fría e impersonal… Hasta las condiciones climatológicas caen sobre la pareja, con un pequeño terremoto incluído, para que la relación se va desintegrando al tiempo que aumenta la copiosidad de la nieve que cae sobre ella. En esa ciudad inmensa es donde tiene lugar la relación infinitesimal, desprovista de cualquier importancia para cualquiera que no esté implicado, que describe Hacer el amor.

Toussaint desarrolla la historia con un lenguaje poético, pero muy cargado de sentimentalismos. A pesar de su corta extensión, que la hacen apta para ser leída de una sola vez, la novela llega a alargarse en exceso regodeándose en el dolor de los protagonistas que, en ocasiones, se dejan llevar por actitudes hasta cierto punto infantiloides, poco coherentes, que restan credibilidad al dolor y confusión que están experimentando —a qué nivel de desesperación se ha de llegar para salir de madrugada a pasear por las calles de la ciudad cubierta por la nieve vestidos con un pijama y calcetines y un vestido de noche, respectivamente, es algo que no llego a imaginar—. Es este nivel de histrionismo el que resta credibilidad a la novela y la sumerge en un ambiente onírico, más propio del romántico que sueña con el desengaño amoroso que del que lo ha vivido en sus propio ser.

Hacer el amor es una novela correcta, pero no la considero muy destacable, aunque también creo que dependerá del grado de identificación del lector con la situación de ruptura —al margen del entorno en el que esta se produce— y que se aleja de las pseudonovelas románticas para entrar de pleno en el rincón del amor bien entendido.

  • Título: Hacer el amor
  • Autor: Jean-Philippe Toussaint (traducido por David Martín Copé)
  • Editorial: Siberia (consulta aquí la ficha técnica del libro).
  • 124 páginas. 18,00 Euros

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