La primera vez que leí Drácula tendría unos once años, año arriba, año abajo. En aquella época la mayor parte de mis lecturas se surtían de la feria del libro de ocasión que se celebraba —y se sigue celebrando— en el mes de noviembre, coincidiendo con mi cumpleaños. Era una edición de bolsillo que supongo salió muy barata y que vino acompañada, entre otros, del Frankestein de Mary Shelley.

Hasta el momento habré leído la novela epistolar escrita por Bram Stoker en 1897 unas tres o cuatro veces, suficientes para que un ejemplar de poca calidad como ese comenzara a vomitar algunos de los pliegos, sujetos por cola poco resistente. Había llegado la hora de reemplazar el libro por otra edición que ocupase su lugar en la biblioteca.

Poco hay que decir de Drácula que no se haya dicho ya de este ineludible de la literatura clásica, exponente del gótico romántico y un claro ejemplo de la fascinación por lo científico del siglo diecinueve. Su protagonista —lo es porque, a pesar de que sus apariciones entre las páginas del libro son escasas, su carisma y presencia son de tal intensidad que opacan al resto de personajes—, el conde vampiro que vive eternamente, ha sido objeto desde su primera publicación de multitud de estudios y versiones, tanto en papel como en el celuloide, desde el brillante Nosferatu de Murnau en 1922 hasta la adaptación poco acertada a gusto de algunos de Francis Ford Coppola. Su atracción es innegable y es por eso el personaje más adaptado de la historia, seguido de cerca por Sherlock Holmes.

A la hora de encarar la adquisición de un nuevo ejemplar, surge una duda muy relevante: ¿Qué es más importante, el texto o la edición? ¿Puede la edición suponer un plus por el que merezca la pena pagar más? No olvidemos que esta obra se puede adquirir, de forma legal, por un precio inferior al euro.

A la vista de la edición publicada por Reino de Cordelia, la respuesta es clara: sí, merece la pena. Y las razones son varias: por un lado,  se trata de una edición de lujo, con papel de alto gramaje, una impresión cuidada, cubierta dura y sobrecubierta de calidad. Cuenta con el prólogo de Luis Alberto de Cuenca que incluye, además, imágenes de algunas notas del escritor. La traducción es de Juan Antonio Molina Foix y ha sido revisada para esta edición. Pero además esta edición es muy especial por una razón: está ilustrada por Fernando Vicente, en un momento en que los libros ilustrados han revivido y vuelto a primera línea. Son todos estos factores los que le han hecho merecedor del 2º Premio Nacional 2014 al libro mejor editado de España concedido por el Ministerio de Cultura.

Drácula. Fernando Vicente. Relatos en construcción

Fernando Vicente (Madrid, 1963), ilustrador autodidacta, comenzó a publicar sus primeros trabajos den los ochenta y tras un periodo de descanso, lleva desde 1999 publicando sus ilustraciones en diversos diarios y revistas, además de realizar portadas de libros y discos e ilustraciones de libros dirigidos a todas las edades. Se puede ver parte de su obra en su página web personal.

A la hora de ilustrar un clásico como Drácula, que ya está en el imaginario colectivo y del que todo el mundo tiene una visión preconcebida, es muy destacable el trabajo de Vicente con sus más de setenta ilustraciones —unas treinta a página completa e incluso a doble página, y cerca de cuarenta pequeños dibujos al comienzo de cada capítulo, muchos de ellos siluetas a modo de camafeos—. En esta entrevista comenta sus impresiones respecto a la ilustración de las obras clásicas.

Las ilustraciones de Vicente son de líneas suaves, trazos poco marcados, en colores negro, blanco y rojo, matizados en grises. Muestran a veces características que beben de fuentes diferentes al libro, pero aún así se mantienen fieles al original. Su gran punto a favor es que acompañan a la obra, la impulsan, pero nunca llegan a eclipsarla. Su Drácula de perfiles duros y aristas en el rostro y sus mujeres vestidas con gasas que muestran más de lo que ocultan, todas ellas de cuerpos voluptuosos, no enturbian la idea preconcebida del lector sobre los personajes, sino que la intensifican aún más. En el siguiente vídeo podéis ver la colección de ilustraciones que acompañan al libro:

Tal vez no sea esta la edición definitiva de Drácula, tal vez aparezcan, en un futuro, nuevas versiones que hagan las delicias de futuros lectores como las presentes lo hacen con los actuales. Pero este libro hace honor al título de libro-joya y merece mucho la pena.

  • Título: Drácula
  • Autor: Bram Stoker (traducido por Juan Antonio Molina Foix). Ilustraciones de Fernando Vicente y prólogo de Luis Alberto de Cuenca.
  • Editorial: Reino de Cordelia (consulta aquí más información de la editorial). Puedes leer las primeras páginas del libro en este enlace.
  • 544 páginas. 29,80 Euros.

Seguro que has tenido algún contacto con el vampiro más famoso de la historia. ¿Has leído el libro? ¿Has visto alguna película sobre el señor de las tinieblas? ¿Y alguna otra obra de vampiros que te gustara y que me recomendarías? Recuerda que puedes dejar tus comentarios en esta página. Me encantará conocer tus impresiones. 

Si quieres leer este libro, puedes conseguirlo clicando en la imagen:

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