Pensaba que había pasado mucho tiempo desde que leí El nadador en el mar secreto, la novela de William Kotzwinkle  con la que me adentré por primera vez en la colección de Ineludibles de Navona Editorial. Pero, al revisar las entradas antiguas del blog, compruebo con sorpresa que hace poco más de un año que publiqué sobre ella. Aún así, en cuanto supe de la publicación por parte de la misma editorial de Doctor Rat, no me he podido resistir a comprobar si las sensaciones que extraje del primero se repiten en esta ocasión. Tal vez empecé la casa por el tejado, porque El nadador en el mar secreto es, en realidad, una excepción a la obra de este escritor estadounidense, autor de libros infantiles, que se mueve principalmente en el género fantástico y de intriga. En 1977 ganó el World Fantasy Award for Best Novel por la novela de la que hablo hoy, Doctor Rat, y fue galardonado asimismo con el National Magazine Award of Fiction.

Lo sacan todo de quicio y lo hacen parecer cruel. ¿Qué crueldad hay en triturar un perro?
Un perro es solo un modelo básico. Una rama evolutiva convenientemente diseñada expresamente para el laboratorio.

Quien pronuncia estas palabras no es un enemigo de los animales. Es, ni más ni menos, Doctor Rat: una rata de laboratorio que ha perdido la cabeza tras ser objeto de incontables experimentos y ha  terminado por erigirse en portavoz de la comunidad científica internacional. Él es quien justifica los cientos de experimentos a los que se ven sometidos sus compañeros de especie, además de ratones, conejos, perros, gatos, monos y un sinfín de otros animales. Para Doctor Rat, cualquier sádica prueba que pase por la mente de los científicos y sus becarios ha de ser puesta en práctica sin demora, ya sea para producir un nuevo medicamento, para fabricar un plástico de nueva generación con incontables aplicaciones futuras o para corroborar lo que decían los científicos de hace veinte años: que si metes a un gatito en el horno, se muere.

Kotzwinkle nos ofrece así una obra de fantasía con un claro objetivo: llamar la atención sobre la crueldad que ejercemos sobre los animales y la desconexión progresiva entre los humanos y el resto de especies que pueblan el planeta. Es, sin embargo, un objetivo con matices: no queda tan claro hasta qué punto se critican los experimentos en sí, sino la innecesaria ejecución de algunos de ellos por carecer de ningún tipo de utilidad para avances médicos o tecnológicos. ¿Son en realidad imprescindibles cuando hay un objetivo lícito detrás? Doctor Rat se limita a hacer mención de casos absurdos, dolorosos, crueles hasta límites irracionales, que describe con sobrio y sereno detalle, haciendo de la lectura de esos pasajes un ejercicio de sordidez, pero también de un humor negro que ayuda a suavizar —en forma, que no en fondo— la tragedia que se encierra entre las paredes de un laboratorio universitario.

Pero Wotzwinkle no se limita a ese ámbito. Intercalado con el laboratorio se nos van mostrando otras escenas, siempre desde la perspectiva de los animales: gallinas sin pico con una esperanza de vida limitada al momento en que dejen de poner huevos; vacas arrastradas hacia una fábrica de despiece…   Se introduce así un nuevo campo de debate: la duda no reside —¿o tal vez sí?— en si el hombre debe o no debe alimentarse de los animales, sino en si existen formas más éticas, menos crueles de acceder al alimento. Y, desde esta primera parte del libro, en donde capítulo tras capítulo nos describe casos de maltrato animal, empieza a surgir la rebelión de los animales, que tomará forma en el segundo tercio del libro y terminará por remarcar esa distancia casi inabordable entre el hombre y el resto de animales.

Aún así, Wotzwinkle deja un pequeño espacio para el optimismo en forma de orquesta sinfónica que crea una pieza inspirada en los cantos de las ballenas y que toca en la cubierta de un barco, recuperando, al menos por un momento, esa unión entre especies.

Es Doctor Rat una novela bastante extensa y, aunque su lectura no se hace pesada, es cierto que podía haber ganado en fluidez si hubiera abreviado o descartado algunos pasajes. Las desventuras de  nuestra rata —con unas claras reminiscencias a los experimentos nazis en los campos de concentración—, tratando de paliar y revertir la rebelión de sus compañeras a fuerza de química y física, acaba por cansar y volverse más inverosímil si cabe, teniendo en cuenta que nos movemos en una obra fantástica.

Pero también es cierto que Kotzwinkle nos ofrece un ejercicio de lirismo y poesía, en especial cuando nos habla desde la mente de algunos de los animales —en especial de la ballena—, en un intento por reflejar la grandiosidad de la naturaleza en estado libre, ajena al avance del hombre. Tampoco escapa de la ironía el que los animales se unan para enfrentarse al hombre pero, al mismo tiempo, esperen de él que recuerde y se una a su revolución, dejando así clara la dualidad de la especie humana, creadora y destructora, que forma parte de la Tierra y al mismo tiempo es ajena a ella.

Doctor Rat es una fábula que combina sabiduría, crueldad, sarcasmo y belleza en precario equilibrio. Tal vez sea ese el acierto de Kotzwinkle en esta novela: ejercer como funambulista para que en ningún momento el texto caiga de un lado o de otro y mantenga el estilo desde la primera a la última página.

Para terminar, sí me gustaría hacer una mención especial a las portadas que han ido ilustrando esta novela a lo largo de sus ediciones. La de Navona, obra del ilustrador Jon Juárez, podéis verla al final de esta página (aunque sea parcialmente cortada por el fajín que, la verdad, destroza el impacto de la imagen). Pero también quería mostraros alguna más que he localizado en red, habiéndose decantado todas las ediciones por la ilustración y, además, por mostrar a esta “simpática” rata loca que es Doctor Rat:

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  • Título: Doctor Rat
  • Autor: William Kotzwinkle (Traducción de Antonio García Maldonado)
  • Editorial: Navona
  • 336 páginas. 21,50 Euros (Edicion en papel)
  • Puedes comprarlo aquí:

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¿Has leído Doctor Rat? ¿Conoces alguna otra novela relacionada con el maltrato animal? ¿También piensas que hay muchas diferencias respecto a El nadador en el mar secreto? Tienes los comentarios a tu disposición para lo que quieras decir.

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