Leí el año pasado Johnny empuñó su fusil y sucedió algo que sólo cabría describirse como amor a primera lectura. Tanto fue así que estoy deseando encontrar el tiempo para leer esta historia otra vez, con más calma, redescubriendo todos aquellos detalles que se me pasaron por alto en esta gran novela antibélica, oda a la humanidad y a la vida. Pero, sobre todo, porque ahora podré apreciarlo de otra forma tras leer la biografía de su autor, Dalton Trumbo, de la mano de Bruce Cook, biografía editada por Navona dentro de su nueva colección, Navona People, coincidiendo con el estreno de la película Trumbo, protagonizada por Bryan Cranston, nominado como mejor actor en la pasada gala de los Óscar.

Dalton Trumbo fue famoso por ser uno de los guionistas mejor valorados y pagados de la historia del cine de Hollywood. Entre las películas que escribió podemos encontrar El bravo, Espartaco, Papillon o Vacaciones en Roma. Sin embargo, buena parte de esas películas las firmó bajo pseudónimo. De hecho, el Óscar por Vacaciones en Roma le fue concedido en 1993, siendo la película del año 1953. Y esto fue así porque Dalton Trumbo entró a formar parte en la famosa lista negra del Comité de Actividades Antiamericanas del Congreso a finales de los años cuarenta, además de ser uno de los famosos Diez de Hollywood, un grupo de profesionales del ámbito cinematográfico que se negaron a declarar ante el comité y fueron encarcelados durante un periodo aproximado de un año, en cierta forma como ejemplo para desmantelar la supuesta infiltración comunista en Hollywood. Además de Trumbo, formaron parte de ese grupo Alvah Bessie, guionista; Herbert Biberman, guionista y director; Lester Cole, guionista; Edward Dmytryk, director; Ring Lardner Jr., guionista; John Howard Lawson, guionista; Albert Maltz, guionista; Samuel Ornitz, guionista; y Adrian Scott, productor y guionista.

Éste es el núcleo central de la biografía de Bruce Cook quien, de un modo alarmantemente partidista hacia su personaje, nos muestra diversas facetas del guionista gracias a entrevistas con él, su mujer, su agente, amigos y enemigos, familia y compañeros de la infancia… Toda esta información, exhaustiva y detallada, nos ofrece la imagen de un hombre que se crece ante las adversidades, que ha nacido en un entorno de pobreza —su padre se hundió en cierta forma con la llegada de la crisis de los años veinte, perdiendo su trabajo— y, quizás por ello, pasa buena parte de su vida ganando ingentes cantidades de dinero de forma casi compulsiva para luego despilfarrarlo en lujos y comodidades poco habituales en sus compañeros de profesión.

Pero Dalton Trumbo se muestra, ante todo, como una persona noble, de fuertes convicciones intelectuales, incapaz de doblegar su opinión. Tenaz, sí, pero rallando en la terquedad más absoluta. Cuando en 1970 el Sindicato de guionistas le otorgó, a modo de redención o tal vez disculpa, el Laurel de Oro, él dijo las siguientes palabras:

 …no deben buscar villanos o héroes o santos o demonios, porque no los hay: solo hay víctimas. Unos sufrieron menos que otros, algunos crecieron y otros se apagaron, pero en el cómputo final todos fuimos víctimas, porque, casi sin excepción, cada uno de nosotros se vio obligado a decir cosas que no quería decir, a hacer cosas que no quería hacer, a asestar y recibir heridas que no se querían asestar ni recibir.

Con esta frase puso de su lado a quienes le reprocharon sus supuestas actividades comunistas en las décadas precedentes pero, al tiempo, recibió el rechazo de quienes, como él, se vieron obligados a permanecer durante años en el anonimato, exiliados —el propio Trumbo se fue con su familia a México tras salir de prisión, pero volvió acosado por la necesidad de estar más cerca de su fuente de financiación—, acusándole de haber traicionado sus ideales. Sin embargo, de la biografía de Cook se extrae que, precisamente, son sus ideales lo único que no traiciona, suyos y personales, no necesariamente alineados con ninguna corriente ideológica, lo que explica su pronta afiliación al partido comunista y su abandono posterior, al alejarse este de su forma de ver la vida.

Dalton Trumbo se muestra en lo literario como un hombre frustrado consigo mismo, capaz de escribir grandes obras que nunca se llevaron a cabo por la necesidad de cubrir sus necesidades más inmediatas y las de su familia. Nunca parece sentirse del todo cómodo en su rol de guionista y pasa años fantaseando con las obras que podría haber escrito, despreciando en cierto modo el aspecto literario del guión en favor de la grandeza de la novela. Trumbo aparece sin embargo como un autor de novela incapaz de caer en la ficción y que se dedica a “retocar” con habilidad su propias experiencias o aquellas que han llegado a sus oídos. Ya desde su primera obra, Eclipse —obra por la que aún se le recuerda con furia en su pueblo natal por el retrato poco disimulado de los personajes más destacados de la comunidad—, o incluso en la famosa Johnny empuñó su fusil, donde incluye escenas de su primer trabajo en una panadería, Trumbo deja al descubierto buena parte de quien es.

La parte más reprochable de esta biografía es, tal vez, la excesiva bondad con la que Cook –que no oculta e incluso declara su preferencia por el guionista— trata a Trumbo. Las opiniones en contra de la manera de actuar del autor son incluso denostadas y tachadas de responder a celos o partidismos, mientras que las opiniones a favor son ensalzadas sin disimulo. No se ocultan los episodios oscuros en la vida de Trumbo, como ciertos arranques de furia, comentarios rayanos en lo soez, la forma en que aprovechó en algunas ocasiones sus primeros contactos con el periodismo para publicar columnas defendiendo sus intereses… Pero estos son tratados con cierta condescendencia, como si la genialidad del autor fuera excusa suficiente para justificarlos.

Sí creo, en cambio, que Dalton Trumbo es una magnífica obra para quienes estén interesados en una época muy oscura para el Hollywood más cinematográfico, para quienes pretendan descubrir qué sucedió durante esos años, quienes se vieron involucrados y quienes lograron salir victoriosos —entre ellos, por supuesto, el propio Trumbo– a pesar de las trabas que la propia industria impuso a buena parte de sus integrantes en los años cincuenta y sesenta.

  • Título: Dalton Trumbo
  • Autor: Bruce Cook (traducción de José Luis Piquero)
  • Editorial: Navona (podéis encontrar algo más de información aquí)
  • 488 páginas. 24,00 Euros (Edicion en papel)
  • Puedes comprarlo aquí:

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¿Conocías a Dalton Trumbo? ¿Qué otra biografía o autobiografía me recomendaríais (aunque todavía tengo alguna pendiente de leer? Tenéis los comentarios debajo para lo que queráis.