Hace poco más de un año que leí Lolito, de Ben Brooks y lo reseñé aquí. La sensación que me quedó fue bastante agridulce, ya que por un lado leer esta historia era sumergirse en la mente rabiosa, egoísta y desconsiderada de un post adolescente ajeno a la realidad que le rodea; pero, por otra parte, me supo más bien a poco, más aún a tenor de las críticas tan favorables –desmedidas, diría yo— que estaba recibiendo. Así que, aprovechando que Blackie Books ha reeditado su primera novela, me decido a sumergirme de nuevo en otra historia de este escritor rebelde: Crezco.

Según mi programa, debería seguir durmiendo porque son las 6:30. Eso significa que si me baño ahora tendré tiempo de trabajar en la novela antes de que empiece Jeremy Kyle. es importante que siga escribiendo cosas, aunque no digan nada coherente. Escribiendo pasajes incoherentes será poco probable que logre una novela fundamental, pero será más probable que si no escribo nada.

(Puedes leer otras citas que he señalado de la novela aquí)

Resulta como poco insultante que Ben Brooks escribiera parte de Crezco con dieciséis años, entre borrachera y borrachera. O al menos eso afirma él. Lo cierto es que se publicó cuando contaba con apenas diecinueve años y es su quinta novela, ahí es nada.

Ben Brooks es lo que podríamos definir como un realista sucio. Es quien te cuenta cómo son los jóvenes de quince años y hace que nos escandalicemos al compararnos con lo que éramos a esa edad. Es quien provoca una cierta sensación de terror en padres con retoños que empiezan a salir por ahí. Si es que cabe esperar que esos padres lean a Ben Brooks, algo que tal vez no sea frecuente. Y eso que tan bien describe es un grupo de adolescentes de quince años que están despertando a la etapa adulta y no les gusta, y se defienden de ella entre alcohol, sexo y drogas baratas en un ejercicio de rebeldía más cercano a la reciente etapa infantil. Un grupo de jóvenes que le echa un órdago a la vida sin saber que no tienen ni idea de en qué consiste. Un farol al viento, por si cuela y pueden refugiarse para siempre en el ahora.

La historia de Crezco es la historia del propio Brooks. La pena, el gran punto en contra de esta novela, es que, en realidad, no hay historia. O tal vez sí. Empieza donde quiere y termina donde le apetece. Hubiera dado lo mismo que cogiera esas páginas y las trasladase dos meses adelante, tal vez un año atrás. No cabe esperar una estructura clásica, no hay un nudo porque el clímax se forja día a día en la vida de Jaasper, un adolescente obsesionado con que el novio de su madre es un asesino, con tener sexo con la chica más excitante de su clase o con poder pasar las horas metido en la bañera mientras lee a Salinger o a Murakami.

Pero, aún así, el libro no está exento del atractivo del que le dota una narrativa descarnada, sincera, brutal, un estilo propio de quien no tiene mucho que perder y cuenta las cosas como le pasan por la cabeza, sin filtro, sin analizar los inconvenientes de hacerlo así. A pesar de su comportamiento reprochable, es imposible no sentir hacia el personaje cierta empatía, cierta visión paternal donde sus comportamientos, divertidos e irónicos para un joven, no están libres de ternura al comprobar su cabezonería al dar por supuesta y única su visión de la realidad. Crezco es una advertencia: Ben Brooks ha llegado para quedarse y, en sus titubeos iniciales, en su falta de pericia literaria, se advierte un potencial que asusta y atrae a partes iguales.

No estoy segura de que Crezco haya despejado mis dudas sobre el autor. Es a ratos divertida, a ratos dura, siempre llena de desparpajo y sinceridad. Pero cabe preguntarse qué le pasará al escritor cuando madure, cuando cubra una etapa que se intuye loca y entre en otra de sosiego vital: ¿será capaz de fingir un estilo que ahora parece sincero o evolucionará hacia otro más transgresor? ¿Podrá desprenderse de su volcado de datos personales para crear una ficción más estructurada? Es probable que su última obra publicada en España, Hurra, acabe en mis estanterías para comprobar si ese desarrollo existe o si se apaga la llama. En todo caso, Crezco es cuando menos una obra con cierto interés y amena.

  • Título: Crezco
  • Autor: Ben Brooks (traducción de Zulema Couso)
  • Editorial: Blackie Books (podéis encontrar algo más de información aquí)
  • 234 páginas. 21 Euros (Edicion en papel).
  • Puedes leer un fragmento de este libro aquí

Puedes comprarlo aquí:

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¿Has leído este libro o algún otro de Ben Brooks? ¿Crees que es un escritor con mucho potencial o que más bien está sobrevalorado? Tienes los comentarios abiertos para cualquier tema que te interese.