Parecía que noviembre no se iba a terminar nunca y ya hemos llegado al último día del mes, que coincide con mi última entrada especial del blog sobre los retos de Noviembre. Así que ahí voy mis obras seleccionadas del reto de los 30 libros, a propuesta de Mónica Basterrechea:

Día 24: Un libro que no hayas devuelto a su propietario

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Con lo seria que soy para esas cosas y lo poco que me gusta que no me devuelvan algo, lo normal sería decir que he hecho lo propio con todos y cada uno de los libros que me han prestado. Pero como no puede ser de otra forma, los accidentes ocurren y a veces los libros se pierden. Así que sí, hay un libro que no he devuelto porque lo perdí: La leyenda de Sleepy Hollow y otros relatos de fantasmas, de Washington Irving. ¿Quieres saber qué pasó con ese libro? Bueno, pues en esta colaboración que hice con el blog La república literaria de Malyve te lo cuento con pelos y señales. Javi, te debo un montón de cafés.

Día 25: Un libro verde

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En vez de dejarme llevar por el color de la portada o conectar el verde con algo positivo (la hierba, los pastos, los árboles… algo muy campestre, lo que por otra parte no me pega nada), se me ocurrió pensar en los brotes verdes, esos tan importantes para los políticos y que sólo parecen ver ellos. Así que la relación con este libro fue rápida. Para esta categoría he seleccionado Europesadilla, de Aleix Saló, sobre la recesión económica en la Unión Europea y la desaparición de clase media. Un libro con mucho humor, aunque sea del negro.

Día 26: Un libro amarillo

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Otro libro con un fuerte sentido del humor: Cuentos en verso para niños perversos, escrito por Roald Dahl e ilustrado por Quentin Blake. Una obra donde los cuentos clásicos no son lo que parecen y nos encontramos, entre otros, a una Blancanieves bastante ludópata y una Ricitos de Oro que da más miedo que Papá Oso, en una adaptación de los relatos de siempre a un ambiente más moderno y menos onírico. La traducción, a cargo de Miguel Azaola, es muy destacable, sobre todo por la dificultad de mantener el espíritu de las poesías originales y saber trasladarlas al humor español. No os engañéis: disfrutaréis de este libro más que vuestros hijos.

Día 27: Un libro de un autor al que te hubiera gustado conocer

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Supongo que hay muchos, aunque no soy demasiado mitómana. Pero me voy a quedar con Edgar Allan Poe, ese alma que al parecer se arrastraba con cara de depresión allí por donde iba. ¿De verdad era tan triste? ¿Reflejan sus relatos el carácter del autor? Pues no lo sé, pero por lo que he leído en el alguna biografía, no se puede decir que fuera la alegría de la huerta. Escojo para esta categoría el primer volumen de sus Cuentos Completos, traducidos por Julio Cortázar. Como podéis ver el ejemplar está destrozado porque mis gatas tienen cierta afición por morder el papel de las cubiertas, aunque aún no he deducido la ecuación por la que unos libros son dignos de sus colmillos y otros no.

Día 28: Un libro de un autor que te gustaría conocer

LaTorreOscura Después de mucho pensarlo, me he decantado por Stephen King. Es un autor al que recurro una y otra vez cuando quiero leer algo relajado, que no me suponga mucho esfuerzo pero que al mismo tiempo me absorba completamente. Después de leer su libro Mientras escribo, en el que habla de su proceso como creador, no paran de asaltarme las dudas: ¿Es cierto que escribe una media de cinco mil palabras al día? ¿Y que escucha heavy metal mientras escribe? ¿Cómo publica una media de dos novelas al año? Me he decantado por la saga La Torre oscura que, con sus altibajos, bastante notables en algunos momentos, tiene el que es para mi el mejor final de saga que he leído. Por cierto, señores editores de DeBolsillo: ¿Hay alguna razón por la que algunos lomos tengan las letras en un sentido y otros en el contrario? Mi biblioteca agradecería un poco de coherencia al respecto.

Día 29: Un libro de un autor al que hayas conocido

10259920_10203880777677299_8886399191654189922_nOtro muy fácil y una situación muy “fan de los Beatles”. La foto es del momento en que Iván Repila me firmaba mi ejemplar de Una novela canalla, del que ya os he hablado en el blog. Como sabéis ha escrito, además de este, El niño que robó el caballo de Atila, un libro imprescindible. Bueno, pues en la entrega de premios Bizkaidatz 2013 le vi y aprovechando que había conseguido el libro esa misma tarde, me lancé a por su firma. Por poco consigo que se le atragante un canapé, no estuve demasiado fina en ese momento. Pero aún así tuvo la amabilidad de firmarlo, lo que le agradezco muchísimo. Por cierto, Iván Repila es también quien ha escrito el comienzo del relato en castellano para el concurso Bizkaidatz 2014. Tenéis tiempo para presentaros hasta finales de febrero, ahí lo dejo.

Día 30: Un libro azul

la nota rotaComo coincide que la portada es azul, me he decantado por La nota rota, de Francisco Javier Irazoki, que es el libro que estoy leyendo en este momento y que me está dejando muy buen sabor de boca. Son una serie de mini biografías de músicos que le gustan y os aviso que dan ganas de abrir Spotify y ponerse a escucharlos todos sólo por la manera en la que los describe. Pronto habrá reseña en el blog.

Y con esto acaba esta serie. Me he divertido mucho seleccionando libros de mi biblioteca, me han entrado ganas de releer muchos —tiempo, ¿dónde estás?— y también de conocer otros propuestos por el resto de la gente que ha participado en el reto. Así que muchísimas gracias a Mónica por hacerlo posible. Ya lo sabes, pero te lo recuerdo: esperamos tus nuevas categorías para el año que viene.

¿Y qué pasa con el reto NaNoWrimo? ¿Habré alcanzado las 50.000 palabras? Pues tendréis que esperar unos días para saberlo (poned en mi rostro una sonrisa de mala, malísima).