¿No es adorable?

¿No es adorable?

 ¿Te has fijado en la cantidad de blogs con temática literaria que hay en la red? Son un universo en sí mismos. Puedes encontrar todo lo que te imagines: blogs con relatos, microcuentos o incluso novelas, de cualquier género: negro, mucha fantasía y ciencia ficción, románticos e incluso eróticos. También hay bitácoras que reseñan libros, muy de agradecer por todos los que nos fiamos más de las opiniones personales que de la publicidad de las editoriales. Hay blogs que hablan de la historia de la literatura, narran la biografía de autores, listan sus obras… Los hay que resumen las novedades editoriales. Otros se centran en el mundo de los concursos literarios. Otros exponen teorías sobre el arte de escribir, consejos para futuros novelistas, recursos en red. Y no me puedo olvidar de los que nos recuerdan normas ortográficas y gramaticales…. Sí, todos escribimos muy bien hasta que metemos la pata. Hasta el fondo.

Por lo que ves, es un sector mucho más variado de lo que se podría suponer en un principio. Algunas de estas bitácoras están muy especializadas en un área y otras, como la mía, mezclan un poco de todo.

El aspecto más positivo de todo esto es que no estás solo: hay mucha gente que disfruta haciendo las mismas cosas que tú. Que comenta las entradas de tu blog y abre su casa a tus comentarios. Gente con la que puedes discutir en las redes sociales, que se han convertido en el auténtico motor de difusión para muchos de nosotros. Te aportan nuevos puntos de vista, te asombran con sus escritos, te entretienen…

La parte oscura es lo difícil que resulta sobresalir en un mar de creadores. Lo de escribir “está de moda”. Es un decir, claro. Todos escribimos en cualquier ámbito de la vida. Nuestros datos al completar un formulario, el parte de un accidente, un correo electrónico en el trabajo, un mensaje en el móvil… Y a veces tengo la impresión de que me pierdo cosas muy interesantes, historias que me encantaría tener la oportunidad de leer pero que no sé que existen.

Por eso son atractivas las iniciativas que ayudan a dar a conocer tu blog y a encontrar los de otros. Una de ellas es #entreautores, un hastag en Twitter que se está empleando para difundir muchas de las cosas que os comentaba en el primer párrafo. Y otra, es la iniciativa ¡Quiero conocer tu blog!, impulsada por Biblioteca de Flasia en la que me he animado a tomar parte.

Biblioteca de Flashia, Quiero conocer tu blog Biblioteca de Flasia es el blog de una chica canaria que empezó allá por agosto de 2012 y que se centra, sobre todo, en hacer reseñas y dar su opinión sobre los libros que lee, pero que alterna con otras iniciativas, como ¡Quiero conocer tu blog!. La idea es poder difundir los blogs de los demas que se centren en la temática literaria y también a sus autores.

Por eso, para poder participar y que te reseñe en su blog, es necesario contestar a cinco de la batería de preguntas que propone. Ni corta ni perezosa, he elegido las cinco que más me han llamado la atención y aquí te dejo mis respuestas.

¿Cómo surgió la idea de crear el blog?

Después de haber estado tres años en un taller de escritura creativa, quería buscar la forma de obligarme a seguir escribiendo. Me encanta escribir, pero hay veces que me devoran las obligaciones diarias. Así que creé Relatos en construcción. Decidí empezar por una entrada a la semana y ahora planeo aumentar a dos. De esta forma, me impongo una disciplina además de un compromiso con mis suscriptores, que es a fin de cuentas para quien escribo. Ya sé que mi blog es muy novato todavía, pronto cumplirá un año, pero de momento no he faltado ni una sola vez a la cita… aunque haya estado maquetando diez minutos antes de publicar.

Cuando lees nunca te falta…

Siempre tengo a mi lado una libreta y un bolígrafo. Los uso para anotarlo todo: recados, gastos, tareas, notas de charlas, cursos y conferencias, ideas que se me ocurren para relatos y entradas para mi blog… Cada vez me fio menos de mi memoria. Y ahora también lo uso para anotar frases que me gustan de los libros que leo, que tienen algún significado personal… Antes no lo hacía y lo lamento mucho, porque hay libros que fueron especiales para mi y no me acuerdo de por qué. Pero no importa, es una buena excusa para volver a leerlos.

¿Hueles los libros?

¡Sí! Me encanta el olor del papel que lleva mucho tiempo en una estantería. Y las librerías de segunda mano. Y las viejas bibliotecas de los pueblos, con ediciones que parecen impresas por Gutenberg. Todavía sigo comprando libros en papel, no he dado el salto al ebook y no sé si llegaré a darlo, al menos de momento. Tener un libro en las manos y sentir el roce del papel entre los dedos es una experiencia increíble que hay que vivir con todos los sentidos. Y eso es algo que todavía no nos pueden dar los ebooks. Aunque creo que en el futuro, conseguirán ofrecer experiencias increíbles: conexión a diccionarios cuando queramos saber el significado de una palabra, enlaces a referencias que haya empleado el autor, imágenes y vídeos que ilustren los paisajes donde se desarrollan los hechos, música de fondo que inspiró al autor…

¿Cuál es tu lugar favorito para leer?

Ésta es fácil. Me he creado un rinconcito de lectura en el salón de mi casa. Una butaca recogida y muy cómoda junto al radiador debajo de la ventana, una lámpara de pie que ilumina con precisión el libro que sostengo y si tengo hambre o sed, el radiador me hace de mesita improvisada. ¡Ah! Y un reposapiés y una mantita “por si acaso”. Aunque la verdad es que si el libro me engancha, puedo leer en cualquier sitio, incluso colgada bocabajo de un precipicio.

¿Qué mascota literaria te gustaría tener?

¿No os encanta Marvin, el androide deprimido de “Guía del autoestopista galáctico”, de Douglas Adams? Es tan triste y a la vez tan tierno… Dan ganas de abrazarlo aunque sea metálico y no un peluche. A su lado, mi vida parece una juerga continua. Ya se sabe: “Mal de muchos…”

¿Estás de acuerdo con mis respuestas? ¿Qué hubieras puesto tú?