El pasado 15 de diciembre asistí a la charla Premios literarios: ser o no ser, estar o no estar en la Biblioteca Central de Bidebarrieta. La charla se enmarcó en Diálogos con la Literatura en el siglo XXI, una iniciativa de Bidebarrieta Kulturgunea que propone un acercamiento a diversas figuras de la literatura, a través de una charla distendida de cara al público.

premios literarios. Bidebarrieta Kulturgunea. Cesar coca, basilio Baltasar, Xuan Bello

Moderada con mucho acierto —pocas intervenciones y muy ajustadas al tema— por el periodista cultural César Coca (Doctor en Periodismo y Licenciado en Ciencias de la Información y Ciencias Políticas y Sociología, autor o coautor de una docena de libros, premio Miguel de Unamuno de Ensayo en 2006. Es también profesor de Periodismo en la UPV/EHU), durante el encuentro se tocaron bastantes aspectos en relación al, no pocas veces controvertido, tema de los premios literarios.

El objetivo fue centrarse en los diversos premios literarios que existen –públicos y privados–, para abordar cuestiones como su credibilidad entre los lectores, las renucias expresas de algunos autores, los criterios de valoración por parte del jurado, la existencia de cuotas para otorgar un galardón, el espectro limitado en algunos premios regionales o ámbitos literarios, o la diferencia de juzgar sobre una obra firmada o de autor desconocido.

premios literarios. Bidebarrieta Kulturgunea. Cesar coca, basilio Baltasar, Xuan Bello

De izquierda a derecha: César Coca, Xuan Bello y Basilio Baltasar al inicio de la charla

Como ponentes estuvieron: Basilio Baltasar (Palma de Mallorca), escritor, editor y periodista. Autor de la novela “Pastoral iraquí” (Alfaguara, 2013), director de la Fundación Santillana y editor del portal de blogs literarios “El Boomeran(g)”; y por otro lado Xuan Bello (Asturias, 1965) escritor con abundante obra en asturiano, muy reconocido gracias a la traducción al castellano de su propio Hestoria Universal de Paniceiros, que recibió el premio Ramón Gómez de la Serna y se convirtió en uno de los libros más destacados por los críticos españoles del año 2003.

Os dejo algunas de las ideas y experiencias que compartieron ambos, Basilio Baltasar (BB) y Xuan Bello (XB) sobre distintos aspectos de los certámenes.

Los premios literarios: objetivos, tipos… 

BB: En el campo de los premios literarios debemos quitarnos de la cabeza la idea de que sólo existe un ganador y que los que no obtienen el premio son perdedores; es imposible ajustar todas las obras a una homologación ni decir que una obra es mejor que todas las demás. El jurado está autorizado para tomar una decisión de acuerdo a unos intereses y no existe el concepto de que sus miembros puedan comparar, sopesar los candidatos y someter a la mayoría a una derrota. Además, las circunstancias serán muy distintas si hablamos de premios institucionales, comerciales (otorgados por editoriales) o premios patrocinados por mecenas privados que impondrán su propia escala de valores.

XB: Los premios literarios tienen su importancia, sirven tanto para dar a conocer a autores noveles e impulsar su carrera como para que los escritores consolidados vean reafirmada y aclamada su obra pasada. Pero a la hora de otorgarlos, no hay que olvidar la importancia de la causalidad y el azar. Tampoco hay que dejar de lado que la literatura no está al margen de la realidad comercial, el escritor necesita comer y en muchas ocasiones las razones para que se presente al certamen son económicas.

BB: El objetivo de un premio literario debe ser el reconocimiento de una obra y/o de un autor, algo que se consigue cuando el premio tienen una cierta solvencia, lo que depende de su trayectoria, es decir, de quién lo haya recibido con anterioridad, y de la calidad del jurado que evalúa las obras.

XB: Todos los premios están inmersos en una situación social concreta y unas circunstancias y no pueden permanecer en lo meramente artístico, al margen de las presiones externas. Aún así unos tienen una mayor consideración social y otros se condenan por la manera en que hacen las cosas. El premio, cuando su trayectoria es positiva, es un ejercicio de promoción que al escritor le resulta necesario, pues del escritor se exige que sea monje (que pase horas y horas reflexionando sobre cuestiones que otros evitan) y payaso (que ensaye fórmulas de promoción de su propia obra). En general, el interés de la administración en la cultura es escaso, pero si el concejal de turno quiere aparecer en la foto del acto de entrega, es elogiable que haga ese esfuerzo. La cuestión que se plantea es si anda el impulso comercial el valor literario o artístico de la obra.

premios literarios. Bidebarrieta Kulturgunea. Cesar coca, basilio Baltasar, Xuan Bello

Basilio Baltasar durante su intervención

La representatividad de los premios otorgados por editoriales

BB: En el caso de los premios literarios, destaca la figura del editor, un intermediario entre el escritor y el lector que gestiona un entramado industrial para lograr el mayor alcance posible, algo que siempre supone un riesgo. Es por eso que, a la hora de enfrentarse a la convocatoria de un premio literario, pueda encontrarse con que la mejor de las obras presentadas sea un espanto, razón por la que suele recurrir a invitar a determinados escritores a los que conoce y en los que confía a participar. Así garantiza que, al margen de sorpresas, encontrará tres o cuatro obras que tienen cierta calidad. En el caso de premios literarios como el Cervantes o el Princesa de Asturias, un jurado muy extenso permite llegar a un consenso final que garantiza un cierto nivel.

¿Están los premios otorgados de antemano? En caso de que así fuera, ¿a qué se reduce la figura del jurado?

XB: El jurado debe ajustarse siempre a las bases del premio y no transgredirlas, así como aceptar la preselección previa de obras que se haya podido hacer. Una empresa privada, como una editorial, lo que le interesa es promocionar a los autores de la casa, algo que no se oculta en ningún momento. Lo que no quita que de entre las obras presentadas pueda surgir algún autor desconocido.

BB: Lo que da cierta vida a los premios literarios son los chascarrillos, como el caso del rechazo de Javier Marías del Premio Nacional de Narrativa. Son formas de ser, estar o pensar del autor que se deben respetar, que se asimilan en ocasiones a la figura del intelectual que no quiere aceptar un reconocimiento público y que reclama la soberanía de la cultura. En el caso del Premio Planeta, Lara fue capaz de captar la esencia de convertir un libro en negocio, no era precisamente una persona muy letrada pero tenía gran visión comercial. Un premio de estas características puede servir para incorporar a su catálogo a autores incipientes o que llegan desde otras editoriales.

En relación a la obligatoriedad de ajustarse a cuotas por encima del valor literario: 

XB: Hay premios que se mueven por cuotas. Pero también hay criterios a tener en cuenta. En el Princesa de Asturias puede ser un criterio recordar, por ejemplo, que hace cierto tiempo que no se premia a un poeta, o a una mujer, o una nacionalidad… Estos criterios varían con el tiempo y tienden a hacerse más complicados. Una queja bastante recurrente es que no se otorgue el Premio Nacional más que a obras escritas en castellano y no en otras lenguas cooficiales.

BB: El premio literario tiene a interiorizar y reflejar la escala de valores de la sociedad, algo que no debería ser un problema siempre y cuando reconozca esa existencia de cuotas.

¿Reflejan los premios literarios las obras más importantes o representativas de la literatura?

BB: El premio Nobel no es la cima de la literatura en una determinada época, lo que queda es el libro que es la autoridad literaria por excelencia, al margen de que un autor tuviera ciertas tachas morales en vida o no fuera ganador de este galardón.

XB: el único antólogo real es el tiempo.

premios literarios. Bidebarrieta Kulturgunea. Cesar coca, basilio Baltasar, Xuan Bello

Xuan Bello durante su intervención. Al fondo, César Coca

Todas las fotografías son propiedad de Bidebarrieta Kulturgunea. 

Aprovecho esta última entrada en Relatos en construcción en 2015 para desearos a todos la mejor entrada posible en el próximo año y que llenéis vuestras baldas de grandes libros 😉

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