Hace ya un par de semanas comenté que me he sumado al quinto reto #30libros propuesto por Mónica Basterrechea en su blog. Los que me seguís por las redes sociales (Facebook, Twitter e Instagram), habréis visto como, día tras día, he subido alguna foto y comentario sobre un libro que se ajuste a la propuesta de esa jornada. Este domingo haré una entrada muy resumida en el blog de la primera semana del reto, así que no te preocupes si no has visto todavía mi selección.

Pues hablando de retos, la semana pasada topé con una entrada en el blog Palabritis Aguda, de Iraide Talavera, donde hablaba del reto Nanowrimo. Lo describió con un entusiasmo tal que me picó la curiosidad, como me pasa con casi cualquier cosa novedosa y que suene a reto, pero no estaba muy segura de tener el tiempo necesario para conseguirlo. Después de comentar la propuesta en las redes y recibir unos cuantos mensajes de apoyo (¡Gracias!), el mismo día 1 de noviembre me registré sin saber muy bien de qué iba la cosa.

¿Qué es el reto Nanowrimo?

Nanowrimo es el acrónimo de National Novel Writing Month, es decir, el mes nacional de escritura de novela, que se celebra a nivel mundial todos los meses de noviembre. Más de 300.000 personas de más de 90 países formaron parte en noviembre de 2013 de una comunidad unida para contar historias.

El fenómeno surgió en San Francisco, en 1999, creado por Chris Baty y un grupo de amigos, bajo el lema “Las reglas de tu novela las pones tú”. Crearon una plataforma, nanowrimo.org, que centraliza todo el movimiento y en la que se registra la gente que quiere participar.

¿En qué consiste?

La mecánica del reto es muy, muy fácil: sólo tienes que escribir, entre el día 1 y la medianoche del día 30 de noviembre, una novela de 50.000 palabras, lo que vienen siendo unas 175 páginas. Es una media de 1.667 palabras al día (o 69 palabras a la hora, ¿a que así ya no suena tan terrible?).

Hay que destacar que lo importante de este reto es la cantidad y no la calidad. Desde ya te digo que mucho de lo que he escrito hasta este momento es material de papelera, hay algunos párrafos aprovechables y quién sabe si alguna frase brillante. Eso podré descubrirlo cuando acabe el mes y revise todo el material resultante.

¿Por qué me he decidido a participar?

En primer lugar, porque es un reto. Aunque yo no lo he planteado como la redacción de una novela, sino de una serie de relatos más largos que lo que te tengo acostumbrado en el blog (con la excepción de la serie boomerang), seguirá siendo el texto más largo que haya escrito nunca en un ámbito literario.

En segundo lugar, porque quiero afianzar el hábito de escribir. Aunque no lo parezca, en los últimos meses he bajado bastante mi ritmo personal de escritura, hasta el punto en que hace un par de meses tomé la decisión de usar de la herramienta Beeminder para garantizarme un mínimo de 500 palabras/día. Aunque es difícil que consiga implantar el hábito en tan solo 30 días, me encaminará en la dirección correcta, me ayudará a definir en qué momentos me resulta más cómodo escribir, con qué dificultades me topo y cómo puedo encajar mi pasión en las obligaciones diarias.

En tercer lugar, porque no hay presión. No tengo que escribir nada bueno ni coherente. Sólo tengo que completar el texto palabra tras palabra, sin parar ni amedrentarme. No pasa nada si hay párrafos sin terminar porque no sé cómo continuar con la historia, si cambio constantemente el nombre de los protagonistas o si paso de narrar en primera a tercera persona. Todo eso podré evaluarlo después, cuando haya terminado el mes. El objetivo ahora es conseguir un primer borrador a partir del que trabajar, eso si queda algo aprovechable. Como ya te he comentado, prima la cantidad sobre la calidad.

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Aunque podría ser una opción para cerrar las 50.000 palabras, Nanowrimo controla que no se repitan párrafos de forma continua.

¿Cómo me he planteado el reto?

Pues para empezar he leído a toda prisa (ya te he dicho que tomé la decisión el mismo día uno) unos cuantos artículos y entradas en blogs de gente que ha participado en alguna edición y que han resumido ahí sus experiencias. Eso me ha servido para coger fuerzas, ver dónde habían tenido más dificultades y aplicar las técnicas que les han ayudado a enfrentarse al reto. Algunas me están viniendo muy bien, así que te las resumo:

  • Plantearme como primera tarea del día el escribir unas 500 palabras. No sólo tiene un efecto motivacional y me ayuda a empezar el día con la sensación de que he cumplido, al menos parcialmente, sino que cuando llegue a casa después del trabajo no tendré que enfrentarme desde cero a las 1.667 palabras diarias y me pondré a ello con menos presión y más ganas.
  • Dejar los párrafos a medias: aunque tenga una idea buenísima y sienta un deseo irrefrenable de plasmarla en el papel, es más práctico dejarla a medias e intentar no terminar un párrafo, idea o tema entre sesión y sesión. De esta forma consigo al día siguiente retomar la escritura de forma mucho más sencilla que si me sentara frente a la temida hoja en blanco.
  • Si un día no cumplo, no pasa nada. Es una carrera de fondo. Si un día no llego al cupo mínimo, no tengo que castigarme por ello, puedo haber tenído un día más complicado, con otras obligaciones y sin tiempo para escribir. Del mismo modo, si un día estoy con la inspiración a tope y tengo tiempo, podré superar el límite y acercarme más a la meta final.
  • Mantener la comunicación con la comunidad NaNoWriMo en España para ofrecerles y recibir apoyo, preguntar dudas, y buscar inspiración. También resulta bastante útil explicar en qué ando metida a amigos y familiares, porque sé que en algún momento me preguntarán qué tal voy y no quiero decepcionarles. Me expongo más, pero me ayuda a afianzar el reto.

¿Qué voy a conseguir?

Pues espero que divertirme mucho, entresacar de todo el texto alguna buena idea sobre la que trabajar en los próximos meses y sentirme orgullosa de mi misma por haberlo conseguido.

Por parte de la comunidad NaNoWriMo los premios son muy simbólicos: una medalla digital para incluir en mi blog y entrar a formar parte de la lista de vencedores de 2014 después de que comprueben que realmente llegas al mínimo. Por cierto, el sistema de NaNoWriMo no sólo se limita a contar las palabras, sino que también comprueba la coherencia del texto, que no haya párrafos repetidos… No sé hasta qué punto funciona, veremos cuando tenga que introducir mi texto para comprobarlo.

Lo más importante: ¿qué tal voy?

Pues he empezado con muchas ganas y energía y de momento me mantengo en los valores objetivo. Tengo escritos dos relatos parciales y algunos esquemas básicos para otros. Este año, visto que me he apuntado en el último momento, no he podido estructurar en condiciones un texto, pero por suerte tenía unas cuantas ideas apuntadas de las me estoy sirviendo. A principios de diciembre haré una entrada donde espero poder decirte que lo he conseguido y expondré las principales conclusiones.

Además, como te he comentado al principio que haría un post resumen del reto de los treinta días cada semana, aprovecharé para publicar las estadísticas del NaNoWriMo.

¿Qué te ha parecido la iniciativa? ¿Te animarías a participar en futuras ediciones?