A comienzos de 2014, me convencí de que sería un año perfecto para empezar nuevos proyectos y retos. Que es, poco más o menos, lo que dice todo el mundo tras la resaca de Nochevieja. Pero ahora que casi ha pasado medio año, estoy muy contenta con las propuestas en las que me estoy embarcando, algunas de las cuales espero poder contarte pronto en este blog, que por cierto está a punto de cumplir su primer año de vida con novedades a la vista.

Así que hoy quiero hablarte de mi primera experiencia como performer en una obra de teatro. La semana pasada participé en “Atlas Bilbao” durante el festival “3, 2, 1. Encuentro Internacional de nuevas formas escénicas” en Alhóndiga Bilbao

¿Qué es Atlas?

En la mitología griega, Atlas fue condenado por Zeus a soportar el cielo sobre sus hombros. “Atlas” es un espectáculo que reúne a 100 personas de diferentes profesiones en el escenario, que reafirman su posición en la sociedad, como individuos y como grupo, cohesionando el tejido social.

Uno de los motores de esta pieza son las ideas del artista Joseph Beuys, “Somos la revolución” y “Cada hombre, un artista”. La actuación se basa también en la canción infantil “Si un elefante incomoda a muchas personas, dos elefantes incomodan mucho más; si dos elefantes incomodan a muchas personas, tres elefantes incomodan mucho más;…”. Es una canción infantil, que equivale a nuestra “Un elefante se balanceaba sobre la tela de una araña, como veía que no se caía, fue a llamar a otro elefante. Dos elefantes…”. Puedes ver el vídeo de la canción portuguesa.

Durante toda la obra las personas van y vienen como en una pasarela, en oleadas, cada uno en un momento dice su frase, pero en vez de “elefante”, dice su propia profesión. Por ejemplo: “Si cuatro artistas visuales incomodan a mucha gente, cinco artistas visuales incomodan mucho más“. La actuación comienza con una persona y termina con cien. La primera mitad de la frase la dice sólo la persona que ha entrado en escenario, y en la segunda mitad de la frase el resto de personas en escena le acompañan.

La performance ha sido creada por los portugueses Ana Borralho y João Galante, miembros fundadores de la banda de no-músicos Jymmie Durham, co-fundadores de la asociación cultural casaBranca, programadores y directores artísticos del festival de artes performativas Verão Azul (Lagos-Algarve) y co-programadores del festival de música electrónica Electrolegos (Lagos-Algarve). Viven y trabajan a caballo entre Lisboa y Lagos (Portugal).

¿Qué ha supuesto Atlas para mi?

Además de una semana con 3 -5 horas de ensayo diarias en la que no he tenido tiempo para nada más, la experiencia ha sido muy positiva:

  1. Las personas. Qué puedo decir de toda la gente que se ha sumado de forma desinteresada a este proyecto. Algunos, como yo, sin ninguna experiencia previa actuando y otros actores y actrices amateurs. Abogados, jubilables no jubilados, desempleados, estudiantes, peluqueras de perros, maridos mandones, organizadoras de eventos de arteterapia, ilustradores, susurradores de vacas… Una amalgama increíble de gente de diferentes edades, países de origen y actividades, que hemos sumado nuestros esfuerzos y nuestro arte. Y a veces nuestra buena voluntad para suplir al arte, todo hay que decirlo. Ha sido maravilloso poder conocer a todos y cada uno de ellos. Y para que no se diga que todo en las redes sociales es malo, hemos creado un grupo en Facebook para seguir manteniendonos en contacto. Y para idear nuevas travesuras, ya veremos si se materializan.
  2. El aprendizaje. Esta performance me ha supuesto enfrentarme a temores, miedo a hacer el ridículo y lanzarme delante de un auditorio con más de 400 personas. También he tenido que aprender a improvisar cuando algo no salía según lo previsto. He aprendido técnicas de relajación para desconectar de el trabajo, los problemas… y poder centrarme en el momento presente. Estrategias para desarrollar confianza en la gente que comparte contigo el escenario y convertirse en un grupo cohesionado. He tenido que perder mucha vergüenza, sobre todo en los calentamientos, al ritmo de Buraka Som Sistema.
  3. La satisfacción. Adrenalina a borbotones inundando todo mi cuerpo. El resultado no fue perfecto, hubo errores, momentos en los que fallamos, nos descoordinamos… pero supimos continuar con el espectáculo. Lo mejor, las risas y aplausos del público, sobre todo la gran ovación final que hizo que se nos saltaran prácticamente las lágrimas.

Me queda la pena de que no llegáramos a ser cien personas, nos quedamos un poco lejos. No sé si fue falta de difusión, que eran muchos días de ensayo… Espero que para la próxima ocasión la gente de Bilbao se implique más. Es una experiencia única y encima gratis, qué más puedes puedes pedir.

Para terminar, dar las gracias a João Galante, director en la sombra y control técnico, siempre atento a todo; André Uerba, por sus inagotables abrazos para darnos ánimos en todo momento; Tiago Gandra, por su increíble capacidad expresiva; Catarina Gonçalves, por su paciencia con nosotros, no podríamos haber tenido mejor profesora; y a Maria João Garcia y Ainhoa Bernaola por la coordinación, seguro que os volvimos un poco locas.

En este enlace podéis ver algunos de los espectáculos Atlas que se han celebrado en otras ciudades. Todos son parecidos, y sin embargo cada uno de ellos es único. Espero poder subir pronto el vídeo completo de Atlas Bilbao.

Y para que no te quedes con las ganas, un fragmento y un montón de fotos de distintos momentos de la performance.

AtlasBilbao3

AtlasBilbao1