¡Ya estamos en marzo! Un mes más toca hacer balance y revisar qué ha funcionado y qué no.

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Este mes por fin he publicado la entrevista a Iván Repila —además de sortear en Instagram un ejemplar de su nueva novela, El aliado–. Me hubiera gustado hacerlo antes pero, además de ser un mes muy corto, ha estado bastante cargado en cuanto a trabajo remunerado.

Todavía me siento muy torpe en las entrevistas y me asalta de forma continua el síndrome del impostor, pero aún así agradezco a quienes me dan estas pequeñas oportunidades. En el caso de Iván Repila ha sido más especial aún si cabe porque es un escritor de mi ciudad y nos habíamos cruzado en varias ocasiones, sin tener nunca oportunidad de sentarnos a charlar.

Iván-Repila

Iván Repila. Fotografía: Aixa de la Cruz

Hablando de entrevistas, la semana pasada también participé en un desayuno para prensa para presentar el nuevo libro de un escritor del que os hablaré en los próximos días. Una obra perfecta para quienes buscáis disfrutar de un rato de asueto sin necesidad de una lectura profunda (hay que ir pensando también en las vacaciones de Semana Santa, si disfrutáis de ellas). De nuevo, me he visto en la obligación de leer el libro a presión, algo que desde mi punto de vista empobrece la experiencia, pero aún así me siento satisfecha.

Mis lecturas de Febrero

Ahora que he planteado una hoja de ruta gracias a mis objetivos de lectura para 2019, me resulta más sencillo ver cuándo me desvío, si la cumplo o no, o si tengo que replantearme algunas cosas.

En Febrero me doy más que por satisfecha en cuanto a lecturas. He terminado diez libros y he adquirido (o me han hecho llegar) once, así que por una vez casi, casi, alcanzo la marca no ya de rebajar, sino al menos de no engrosar la lista de libros pendientes.

El reto #52provincias#52 libros sigue inamovible desde el mes pasado, lo que significa que sólo he  leído dos libros de los cincuenta y dos previstos. Estoy ya con el tercero, pero admito que ahí la cosa va floja y voy a tener que ponerme las pilas. Probablemente ha influido ese libro que se ha inmiscuido por sorpresa y he tenido que leer a toda prisa.

Con respecto a las novelas juveniles, sólo he leído una de las dos previstas, pero ha merecido la pena: Los amigos, de Kazumi Yumoto, es una historia sobre cómo aprendemos e interiorizamos la muerte en la adolescencia, además de poner en reflexión la amistad y el compromiso. La recomiendo para jóvenes a partir de unos once o doce años.

Por último, respecto a lecturas formativas, he terminado un libro de lo más interesante sobre autocontrol del que espero escribir algo a lo largo de marzo. Ahora mismo estoy leyendo otro sobre hábitos que me está sorprendiendo pero de forma desfavorable, habida cuenta la fama que tiene. En general me encuentro con que es un libro muy pobre en contenidos pero, que además, está bastante mal redactado.

El resto de lecturas la completan cuatro novelas gráficas (debería retomar la grabación de un vídeo mensual para revisarlas, otro propósito para marzo), dos novelas con un cierto tinte feminista y una novela corta de Zweig, que siempre resulta agradable.

Publicaciones en Relatos en construcción

Las entradas publicadas durante el mes de febrero (menos de las que querría pero de nuevo el trabajo se ha interpuesto han sido :

  • Para quienes buscáis información sobre dónde encontrar ideas o soluciones a un problema literario, o de cualquier otro tipo, os recomiendo Dónde buscar la inspiración: la regla de las “3 Bs”.
  • Aunque me han dicho que Carter destaca sobre todo por sus cuentos, me he estrenado con esta escritora con su segunda novela: La juguetería mágica. Solo por el tono onírico del primer tercio del libro ya merece muchísimo la pena que le dediquéis un poco de tiempo.
  • La entrada que ha generado más atención en redes este mes ha sido una breve reflexión sobre el valor de decir que un libro no nos ha gustado. ¿Merece la pena o seguimos esa corriente de buenrrollismo literario donde todos los libros merecen mucho la pena? Reseñas negativas. ¿Sirven para algo?
reseñas negativas

Fotografía: Banalities (flickr con licencia CC 2.0)

  • En la charla que mantuve con Iván Repila me ofreció su visión de cómo debería comportarse un hombre ante un machismo que parece estructural en nuestra sociedad. Hablamos también de su nueva novela, El aliado. Aprovechando que esta semana se celebra el Día de la mujer trabajadora (8M), seguro que podéis sacarle jugo. El aliado y la visión masculina del feminismo.
  • Para terminar, la primera obra de ficción de Olivia Laing. Una historia que nos habla de lo acelerado de la vida actual, de la sobredosis de información y de la búsqueda de la identidad. Crudo y la frenética actualidad.

bookhaul febrero

Engrosando la biblioteca, que es gerundio.

Como decía, este mes se han incorporado once libros a la librería, pero he leído ya la mayor parte de ellos, así que por una vez no me ha tocado sentirme demasiado culpable al respecto.

  • Desde la editorial De Conatus han tenido la amabilidad de enviarme su última novela editada: Cúanto Azul, de Percival Everett. Una historia que habla de los secretos, de la comunicación y del arte. Espero hincarle pronto el diente.
  • Compré Bibliomanías, de The wild detectives con ilustraciones de Laura Pacheco, cuando aún estaba en preventa. Si queréis sentiros identificados como lectores y echar unas risas, esta recopilación de tiras editadas por Pepita editorial es perfecta. Cualquier lector empedernido os agradecerá que se lo regaléis.
  • En el campo de novela gráfica han caído cuatro obras. Si bien todas me han gustado, admito que ninguna de ellas me ha fascinado. Aún tengo pendiente leer el cuarto volumen de Predicador (aunque ahí decepcionarme será complicado). Las otras tres obras son de la editorial Astiberri: El hombre garabateado, que juega con el terror y el suspense pero de nuevo tengo la impresión de que no cierra bien todas las tramas, y Los enciclopedistas, una historia en la que se investiga el asesinato de varios hombres ilustrados en Francia. Por último, el cuarto volumen de Sex Criminals que avanza descubriendo que la sexualidad no está guiada por convenciones sociales sino que es individual (y de mientras podéis disfrutar con las artimañas, persecuciones y altos en el espacio temporal)
  • Tres novelas de cierta extensión. De ellas, ya he publicado la reseña de Crudo, de Olivia Laing y La juguetería mágica, de Angela Carter. La tercera ha sido cortesía de la editorial Planeta a través de su sello Autores españoles e iberoamericanos y es Un lugar al que volver, de Jose Antonio Pérez Ledo.
  • Para terminar, dos novelas cortas (o relatos largos). Por un lado la última obra que escribió Stefan Zweig antes de suicidarse, Novela de ajedrez. Por otro, Wakefield, un breve relato de Nathaniel Hawthorne que ha editado Nórdica en versión bilingüe e ilustrado por Ana Juan.

Con esto cierro el balance del mes. ¿Hemos coincidido en alguna lectura? ¿Has leído alguno de los libros que tengo pendientes y te apetece comentarme tus impresiones? ¿Llevas a cabo algún tipo de balance?