¿Te ha sucedido alguna vez que, después de leer un texto, te resulta inconexo y no te queda clara la relación entre los párrafos? Esto es bastante habitual en textos de no ficción, que tienen un propósito concreto pero que, lamentablemente, se pierden a la hora de expresar las ideas que quieren dejar claras. En ficción también puede suceder, pero es menos habitual, además de que hay autores que se permiten ciertas licencias artísticas. Por ejemplo, en el caso de la novela Kanada de Juan Gómez Bárcena, de la que os hablé aquí hace unas semanas, el personaje protagonista está pasando por un episodio traumático, lo que justifica que sus pensamientos no se expresen de forma lógica y resulten incomprensibles o fracturados.

¿Qué son los mecanismos de cohesión?

En mi caso, aunque no leo todos los ensayos que me gustaría, es donde más he encontrado este problema: el autor sabe qué postura quiere defender y dispone de los argumentos para sustentarla pero, a la hora de redactar, no es capaz de mantener una lógica que permita al lector seguir su explicación.

Esto puede suceder por varias razones: una de ellas, la más evidente, es que no se ha tomado un tiempo para pensar en qué idea principal y qué otras secundarias quiere expresar. Organizar un texto es una de las tareas previas más importantes que puedes llevar a cabo, como ya te contaba en este artículo.  Establece el foco del texto y las ideas subyacentes y tendrás buena parte del trabajo concluido.

Pero hay otra razón que puede ser causa del problema: no usar de forma adecuada los mecanismos de cohesión de un texto.

¿Qué son esos mecanismos? Son el conjunto de recursos sintácticos y semánticos que tenemos a nuestra disposición para expresar los vínculos o uniones entre frases o párrafos.

¿Por qué son tan importantes?

  • Porque facilitan la comprensión del texto al lector.
  • Porque contribuyen a que el lector se haga una idea mental del texto como una unidad.

A continuación os resumo algunos de los recursos de los que podéis hacer uso:

Algunos mecanismos de cohesión

La repetición léxica

La repetición léxica consiste en repetir tanto palabras como oraciones completas que ya se han mencionado con anterioridad, para hacer hincapié en un concepto al que se ha hecho referencia.

Es importante que notemos que en ocasiones esta repetición no está bien vista, porque se tiende a interpretar que el escritor está falto de mecanismos de escritura o de capacidad léxica para expresarse de múltiples formas. Puede llegar a considerarse incluso un error de redacción. Pero bien usado, es una herramienta que asegura la coherencia del texto y que cumple con creces su objetivo. Se recomienda en especial en textos de carácter científico.

Un ejemplo, algo forzado, podría ser el siguiente:

La casa quedó sola y abandonada. Nunca quisimos irnos de la casa. Hasta ahora todavía sueño con la casa.

La sustitución

Como se puede deducir con facilidad, consiste en sustituir un elemento léxico por otro para evitar dar la impresión de estar repitiendo de forma continuada la misma palabra. Se contemplan dos modalidades diferentes:

  • La sustitución sinonímica, cuando sustituimos un elemento léxico por otro de significado idéntico o casi idéntico:

La celebración del día del profesor fue todo un éxito: la asistencia y el comportamiento en este evento fue mejor de lo que se esperaba.

  • La sustitución por proformas: consiste en reemplazar una palabra o una oración por un elemento lingüístico que sirva de sustituto a ese elemento léxico. En el siguiente ejemplo, se produce una elipsis de “el presidente de la fundación” y se sustituye por “persona”.

Estuve en una reunión con el presidente de la fundación; es una persona muy justa y equilibrada.

El uso de una u otra forma viene dado, en muchas ocasiones, por la experiencia y la pericia; así, poco a poco, intuiremos cuándo debemos repetir un término, cuando hacer una elipsis, cuando usar en su lugar un pronombre…

El uso de conectores

Los conectores expresan una relación lógica entre las diferentes frases de un texto, permitiendo conectar y unir ideas. 

Hay muchos tipos de conectores:

  • Aditivos: además, también, por otro lado, de otra parte, asimismo, tal como, incluso, etc
  • De contraste o adversativos: sin embargo, ahora bien, sino, en lugar de, por el contrario, pero, en cambio, a pesar de, no obstante, etc.
  • Temporales: después, antes, a continuación, posteriormente, más tarde, entonces, enseguida, anteriormente, en adelante, una vez, luego, mientras tanto, etc.
  • Causales: por eso, porque, a causa de, pues, puesto que, ya que, dado que, gracias a, por este motivo, por esta razón, por lo dicho, por lo cual, debido a que, etc.
  • Explicativos: es decir, en otras palabras, o sea,mejor dicho, dicho de otro modo / otra manera, en pocas palabras, resumiendo, etc.
  • Comparativos: de igual modo, así mismo, de la misma manera, en cambio, contrariamente, inversamente, etc.
  • Organizativos: en primer lugar, seguidamente, a continuación, finalmente, en conclusión, en resumen, en síntesis, en definitiva, por último, sintetizado, resumiendo, para concluir, etc.
  • Disyuntivos: o (u), bien, sea que, ya, etc.
  • Concesivos: aunque, por más que, si bien, aun cuando, pese a (que), de todas maneras, etc.
  • Locativos: aquí, ahí, allí, delante de, encima de, en este/ ese/ aquel lugar, donde, junto a, al lado, en medio, por arriba, por debajo, etc.
  • De precisión: En cuanto a, por una parte, respecto de, con referencia a, por otro lado, en lo que concierne a, etc.

El uso adecuado de estos conectores es crucial a la hora de desarrollar los argumentos de un texto. Si siempre usáis los mismos, puede resultaros útil tener una lista impresa a mano que os dé cierto juego a la hora de organizar y desarrollar el texto.

El orden de la información de un texto.

La forma en la que se presenta la información es crítica para facilitar su coherencia y que el lector entienda la lógica de su estructura.

Si atendemos a las dos siguientes frases:

  • Los modelos explicativos de la lectura incluyen, además de los factores estrictamente cognitivos, factores psicológicos y ecológicos. Los factores cognitivos incluyen las habilidades del sujeto que predicen…
  • Los modelos explicativos de la lectura incluyen, además de los factores estrictamente cognitivos, factores psicológicos y ecológicos. Los factores ecológicos comprenden los aspectos del entorno social…

Ambas son correctas, pero es más adecuado mantener el orden inicial de los elementos (cognitivos – psicológicos – ecológicos) a la hora de ampliar la información sobre ellos. El lector se sentirá más cómodo, por lo tanto, con la primera frase que con la segunda y el efecto cohesivo será mayor.

Estos serían, a grandes rasgos, algunos de los métodos que podéis emplear para que os ayuden a mantener la cohesión de vuestros textos. En red podéis encontrar muchísima mas información al respecto, y más detallada, pero espero que como una primera pincelada de cómo podéis ayudar a que vuestros textos se entiendan, os resulte muy útil.

¿Tenéis problemas para organizar vuestros textos? ¿Os fijáis en si hacéis un uso correcto de algunos de los recursos que os he explicado aquí? Tenéis los comentarios a vuestra disposición. 

Fotografía: Axel (Flickr con licencia Creative Commons BY-2.0)