¿Cuándo te llega la inspiración?

Ponte en situación: hoy quieres escribir algo, te encuentras cómodo, relajado, no hay preocupaciones sin interrupciones a la vista y, por una vez, no has caído en ese ejercicio de pereza que es la procrastinación. Te instalas sin demasiadas dudas en tu escritorio, en la mesa de la cocina, de la sala o en cualquier otro lugar donde suelas escribir —también sirve recostarse en la cama, aunque dudo que tu columna vertebral lo agradezca a medio o largo plazo.

Dalton trumbo, bañera

Por supuesto, también puedes imitar a Dalton Trumbo y montarte el despacho en la bañera. Trumbo también fumaba seis paquetes de cigarrillos sin filtro al día: formaba parte de su proceso creativo pero acabó matándole. Fotografía de la izquierda: University Press of Kentucky. A la derecha, estatua dedicada a Dalton Trumbo en Grand Junction e instalada en 2007 (realizada por Ariarmstrong, con licencia CC).

Enciendes el ordenador –o abres tu libreta, si lo tuyo es lo analógico—, abres el editor de texto y… nada. La nada más absoluta. Todo ese torrente de ideas que ayer te supuraban por los poros hoy no hacen acto de presencia. No se te ocurre nada interesante que contar y la ansiedad hace acto de presencia. Te encuentras sin inspiración.

Te enfrentas al síndrome de la hoja en blanco

Por supuesto, no sabes por qué ha sucedido esto. ¿Qué ha pasado con esas ideas tan buenas que ahora se han evaporado? ¿Por qué ahora, que estás concentrado y listo para una buena sesión de escritura no hay forma de dar con la clave del texto? ¿Por qué la inspiración surgen en los momentos más inapropiados? Bueno, la razón es que la mente no siempre funciona como a nosotros nos gustaría.

¿Sabes quién es este personaje?

Bueno, vale, era una pregunta sencilla. Es Arquímedes, un filósofo, matemático e inventor griego, y la primera persona de quien quedan registros de que tuvo una gran idea mientras estaba en la bañera.
A Arquímedes se le encargó determinar si una corona era de oro o sólo tenía un baño de este metal por encima y, por lo tanto, su valor era harto inferior. Arquímedes le dio muchas vueltas al problema hasta que, un día cualquiera, la solución le vino a la mente mientras se estaba dando un baño. Ahí nació la formulación del principio de Arquímedes.

¿Y para qué me cuentas todo esto? Te estarás preguntando. La cuestión es que Arquímedes había trabajado mucho en el problema, había recopilado información, había enunciado teorías y… lo solucionó mientras se estaba tomando un descanso.

Libre de las restricciones de la mente consciente, su subconsciente siguió trabajando en el problema, y las enormes capacidades del subconsciente son algo que no debe tomarse a la ligera.

¿Ves hacia dónde quiero ir?

El de Arquímedes no es el único caso:

  • A J.K. Rowling se le ocurrió el personaje de Harry Potter viajando en un tren.
  • Einstein afirmó que la  teoría de la relatividad se le ocurrió en un sueño.
  • Philo Farnsworth dio con la idea de la televisión mientras cultivaba un campo de maíz.
  • y así, un montón más de ejemplos.

Y aquí es donde llegamos a la regla de las 3 Bs.

Tener inspiración cuando no la buscas: las 3 Bs

Lo que viene a continuación no es la primera vez que lo menciono. Prestad atención, por ejemplo, al décimo paso de estas 12 reglas (y media) para escribir. También hay otras alternativas diferentes, otras formas de arrancar a escribir como como os explicaba en esta entrada sobre la Escritura libre.

Lo que sí es cierto es que nuestra mente se desata cuando estamos descentrados, en momentos de baja concentración o, incluso, semi inconscientes.

¿Cuándo sucede eso? Pues, por ejemplo, en la bañera (como Arquímedes), en el autobús o en la cama. De ahí viene la técnica de las 3 Bs. No, no me refiero a «bueno, bonito y barato» —es la primera entrada que ha aparecido en el buscador cuando miraba información sobre el tema—. Las 3 Bs se refiere a las palabras en inglés bed, bus y bath. Cama, autobús y bañera.

Para poder explotar todo tu potencial creativo a veces es necesario que te tomes un descanso, que desconectes de tu actividad diaria y dejes que tu subconsciente tome el control. Esta técnica hace referencia al momento en que tu cerebro tormenta el pensamiento asociativo y llegan a nosotros pensamientos nuevos, conexiones e ideas que ya estaban por ahí pero que un momento de desconexión surgen como de la nada.

Apaga el ordenador. Levántate de tu escritorio y sal a dar un paseo. Date un ducha rápida. Échate una siesta —una corta—. Permítete un descanso y verás como tu mente está trabajando por ti. Cuando esa idea rebelde surja de nuevo, anótala y luego vuelve a tu espacio de trabajo.

creatividad-conectar, inspiración, hugh macleod

Con la técnica de las 3 Bs permitimos que nuestra mente asocie conocimientos y experiencias para dar con la idea que estamos buscando. Imagen de Hugh MacLeod (sí, el de este artículo sobre creatividad)

Lo sorprendente del pensamiento creativo es que nos ofrece conexiones entre objetos, ideas, pensamientos… que a nuestra mente consciente no le parecen muy lógicas.

Las pegas a la técnica de las 3 Bs

Tampoco hay que llevarse a engaños: la inspiración no surge de la nada. Para llegar a ese estado en el que surgen las ideas, hay que realizar un duro trabajo previo. Arquímedes no se sacó su Principio de la manga. Hizo hipótesis, las ensayó y pensó mucho antes de dar con la solución. Con seguridad, si te detienes a pensar en la idea que se te ha ocurrido, verás que es una combinación de cosas con las que estabas trabajando previamente, o que en su momento viste algo o leíste algo que se quedó dando vueltas en tu cabeza a nivel subconsciente…

Ya lo decía Pablo Picasso: «cuando llegue la inspiración, que me pille trabajando». Las buenas ideas son, nos guste o no, fruto de la perseverancia y la constancia.

Lo segundo que hay que tener en cuenta es que, cuando esa gran idea surge, es el momento de ponerse manos a la obra, dedicarle tiempo, planificación y trabajo duro para sacarla adelante.

inspiración, trabajo

Cuando tengas la idea, dedícate a ella con ahínco.
Fuente: desconocida

¿Y tú? ¿Tomas descansos para poder crear en condiciones? ¿Habías oído hablar de la teoría de las 3 Bs?